El productor contó que durante años la familia debió guardar silencio por disposición de la Justicia, mientras avanzaba un proceso de tutela y custodia sobre Franco, Valentín y Azul. También reveló que Cris Morena fue quien advirtió las primeras señales de alerta y que un episodio de violencia contra Franco precipitó la intervención legal.

Gustavo Yankelevich reveló detalles de la extensa batalla judicial y familiar que atravesó junto a sus nietos, Franco, Valentín y Azul, después de la muerte de Romina Yan. En una entrevista con “Intrusos”, por América TV, el productor explicó por qué durante años la familia mantuvo bajo reserva una situación que derivó en una tutela provisoria, monitoreo judicial y, finalmente, en la tenencia definitiva de los chicos.
Según relató, el silencio no respondió a una decisión personal sino a las restricciones impuestas mientras avanzaba el proceso judicial. “Fueron muchos los que ayudaron a los chicos. Los chicos hubieran querido hablar desde el primer día, ellos no hablaban porque me dieron la tenencia por tres meses y ellos no podían volver a su casa. La Justicia monitoreaba todos los días lo que pasaba, entonces no podíamos hablar”, afirmó.
Yankelevich explicó que la resolución definitiva demoró tres años y medio y que durante ese período hubo apelaciones presentadas por Darío Giordano. Cuando finalmente obtuvo la tenencia definitiva, Franco, el mayor de los hermanos, ya había cumplido 18 años.
El productor señaló que, aun entonces, la familia decidió continuar en silencio para resguardar a Azul, la menor de los tres hermanos. “A los dos les importaba su hermana, a todos, y por eso no se habló hasta que Azul terminara el colegio; ahora ella está estudiando en Estados Unidos y ellos lo hablaron con Azul y le dijeron que necesitaban contar esta historia, y ella los entendió”, explicó.
Las primeras señales de alerta
En su relato, Yankelevich sostuvo que Cris Morena fue la primera persona de la familia en advertir que algo ocurría con los chicos. Según recordó, la productora le pidió que prestara atención a lo que estaba sucediendo.
“La primera que vio esto fue Cris, lo notó y me habló a mí. Dijo: ‘está pasando algo raro, prestale atención a los chicos’; cuando yo lo hice, en principio pensé que era algo pasajero, pero cada vez era más fuerte y más grande”, señaló.
La situación tomó otra dimensión cuando Franco comenzó a pedirle a su abuelo que lo dejara vivir con él. “Sobre todo cuando Franco empezó a pedirme venir a vivir conmigo, que fue el primero”, contó Yankelevich.
A partir de ese momento, según explicó, la familia decidió acudir a la Justicia para solicitar la guarda legal de dos de los tres menores. El productor también indicó que existió un episodio de violencia física contra Franco que terminó de precipitar la intervención judicial.
“Me decían que cuando nosotros nos íbamos aparecía el monstruo; me decían eso, que ‘aparecía el monstruo’”, relató Yankelevich. Frente a esa situación, aseguró que buscó asesoramiento jurídico y avanzó con el pedido de tenencia.
El testimonio del productor expuso por primera vez en detalle el proceso que atravesó la familia, desde las primeras advertencias sobre la situación de los chicos hasta la resolución judicial que le otorgó la tenencia definitiva.

