La Organización Panamericana de la Salud advirtió que el riesgo de propagación continúa siendo “muy alto” por los brotes activos, las bajas coberturas de vacunación y el aumento de los viajes y eventos masivos. En lo que va del año, los contagios casi quintuplicaron los registrados en el mismo período de 2025.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) volvió a encender la alarma por el avance del sarampión en las Américas y pidió a los países reforzar de manera urgente la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la respuesta frente a nuevos casos. Hasta el 3 de octubre se habían confirmado 55.792 contagios y 77 muertes en 17 países y territorios de la región.
La cifra representa un incremento de 4,8 veces respecto del mismo período de 2025 y mantiene al sarampión como una de las principales preocupaciones sanitarias de la región. La OPS considera que el riesgo de una mayor propagación sigue siendo “muy alto”, especialmente por la persistencia de brotes, las brechas de inmunización y la movilidad de personas entre países.
Guatemala concentra actualmente la mayor cantidad de casos, con 34.355 contagios y 50 fallecimientos, seguida por México, con 13.595 infecciones y 23 muertes. Estados Unidos, Perú y Canadá completan el grupo de cinco países que reúne el 99,5% de los casos registrados en las Américas.
La vacunación, por debajo del nivel recomendado
Uno de los principales problemas señalados por la OPS es que las coberturas de vacunación continúan por debajo del nivel necesario para interrumpir la circulación del virus. Durante 2025, la primera dosis de la vacuna contra sarampión, rubéola y paperas alcanzó al 88% de la población objetivo, mientras que la segunda llegó al 85%.
Para reducir significativamente el riesgo de brotes, el organismo recomienda alcanzar al menos un 95% de cobertura con ambas dosis. Sin embargo, apenas una cuarta parte de los 43 países y territorios que informaron sus datos llegó a ese nivel durante el año pasado.
La brecha dejó a alrededor de 1,6 millones de niños sin ninguna dosis contra el sarampión en 2025. La OPS relaciona esa situación con dificultades de acceso al sistema sanitario, retrasos acumulados desde la pandemia de COVID-19 y una mayor reticencia frente a las vacunas en algunos sectores de la población.
Viajes y eventos masivos aumentan el riesgo
La advertencia cobra especial importancia ante la realización de eventos religiosos y concentraciones multitudinarias previstas en distintos países de Sudamérica. La OPS señaló que los desplazamientos nacionales e internacionales, los alojamientos compartidos y las grandes aglomeraciones facilitan la propagación de un virus extremadamente contagioso.
El sarampión se transmite por vía aérea y una persona infectada puede contagiar incluso antes de que aparezca la característica erupción cutánea. Por ese motivo, alguien puede desplazarse o concurrir a una actividad masiva sin saber todavía que está infectado.
Ante este escenario, la OPS recomendó que quienes planeen viajar o participar de eventos con grandes concentraciones de personas revisen previamente su esquema de vacunación y, en caso de necesitar una dosis, la reciban preferentemente al menos dos semanas antes. También pidió a los gobiernos reforzar la identificación temprana de casos sospechosos y el seguimiento de sus contactos.
Una enfermedad que puede provocar complicaciones graves
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que suele provocar fiebre alta, tos, secreción nasal, conjuntivitis y una erupción rojiza en la piel. Aunque muchas personas se recuperan sin secuelas, puede causar complicaciones como neumonía, convulsiones, encefalitis e incluso la muerte, especialmente entre niños pequeños y personas vulnerables.
La OPS insiste en que la vacunación continúa siendo la principal herramienta para prevenir los contagios y recuperar el control sobre una enfermedad que volvió a expandirse en la región después de años de avances en su eliminación.

