El río alcanzó los 2,48 metros frente a las costas nicoleñas, su mayor altura de 2026. El Instituto Nacional del Agua anticipa que las crecidas registradas en los tramos superiores podrían impulsar nuevos aumentos aguas abajo. Por ahora, el nivel local permanece 1,72 metros por debajo de la alerta.

El río Paraná comenzó a mostrar una tendencia ascendente en medio del avance de un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad, aunque todavía permanece lejos de los niveles de alerta. El Instituto Nacional del Agua (INA) proyecta que el curso podría alcanzar un pico de 6 metros frente a Corrientes el próximo 20 de noviembre.
Al cierre del 11 de octubre, el hidrómetro ubicado frente a la capital correntina marcaba 4,98 metros. Si se cumple la proyección del INA, el río crecería poco más de un metro durante las próximas semanas, aunque el registro previsto todavía quedaría 50 centímetros por debajo del nivel de alerta.
El comportamiento del Paraná adquiere relevancia por las condiciones previstas para los próximos meses. Durante septiembre, su caudal ya superó en un 37% el promedio histórico correspondiente a ese mes y los especialistas advierten que El Niño puede favorecer mayores precipitaciones sobre las cuencas que alimentan los principales ríos de la región.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa una mayor probabilidad de lluvias superiores a los valores normales en el Litoral durante el trimestre octubre-diciembre. El pronóstico también comprende Córdoba, sectores de Cuyo, La Pampa, el oeste bonaerense y el noreste de la Patagonia.
Las lluvias en Brasil pueden aumentar el caudal del Paraná
Matilde Rusticucci, investigadora del CONICET y profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Universidad de Buenos Aires, explicó que una parte importante del riesgo se encuentra asociada a las precipitaciones que se producen aguas arriba.
“Las fuertes lluvias se producen en el noroeste de nuestro país, pero principalmente en el sur de Brasil, donde están las nacientes de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay. Estos ríos acumulan caudal y vienen arrasando todas las costas. Si a eso le sumamos las lluvias locales, la inundación puede ser más grave”, afirmó Rusticucci.
José Luis Stella, pronosticador del SMN, también señaló que “en la región del Litoral las probabilidades de lluvias son mayores”. El organismo prevé además que las temperaturas máximas podrían ubicarse por debajo de los registros históricos en buena parte del país.
Las previsiones coinciden con un episodio de El Niño que podría alcanzar una intensidad excepcional. El fenómeno ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico se calientan por encima de los valores habituales cerca del ecuador y modifican la circulación de los vientos y los patrones de precipitaciones y temperaturas.
Pedro Di Nezio, director del SMN, anticipó la magnitud del episodio actual: “Este Niño va a entrar a la historia, sin dudas”. El funcionario explicó que fenómenos de esta intensidad ocurren aproximadamente cada 30 años y comparó el actual con el registrado en 1997.
Advierten que los mayores efectos podrían aparecer en 2027
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estimó una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) también advirtió que podría convertirse en el episodio más intenso desde 1950.
Celeste Saulo, directora de la OMM, explicó las condiciones que atraviesa el fenómeno. “Las aguas de las que se nutre El Niño presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse”, señaló.
La organización prevé que El Niño alcance su pico en diciembre y se prolongue hasta febrero de 2027. Sin embargo, los antecedentes indican que las consecuencias sobre los ríos pueden extenderse más allá del momento de mayor intensidad del fenómeno.
Di Nezio explicó cuándo podrían presentarse las inundaciones más importantes: “Durante el verano, en enero y febrero, pero los efectos más fuertes de los Niños intensos anteriores se registraron en marzo y abril”.
Rusticucci también comparó la intensidad actual con episodios que generaron importantes crecidas en décadas anteriores. “Este Niño en particular es un Niño muy intenso, mucho más intenso que los últimos Niños intensos que hemos tenido, que provocaron grandes inundaciones en el litoral, en el 98 y el 83”.
El Uruguay ya supera niveles de evacuación
Mientras el Paraná continúa por debajo de los niveles de alerta, el río Uruguay ya presenta una situación diferente. El INA informó que alcanzó los 9,14 metros en Paso de los Libres, Corrientes, por encima del nivel de evacuación fijado en 8,50 metros.
Un total de 31 personas permanecen alojadas en el Regimiento de Infantería de Monte. En Concordia, Entre Ríos, la crecida también obligó a evacuar preventivamente a entre 12 y 15 familias.
El río marcó allí 11,56 metros el 11 de octubre, 50 centímetros por encima de la línea de alerta. Las proyecciones anticipan que podría superar los 13 metros durante la próxima semana, por encima del nivel de evacuación establecido en 12,50 metros.
Ante el desarrollo del fenómeno, el Gobierno nacional puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, coordinado por la Agencia Federal de Emergencias junto con provincias y municipios. Las medidas incluyen el fortalecimiento de los sistemas de alerta meteorológica e hidrológica y la preparación de equipos de rescate.
Di Nezio señaló que actualmente funcionan 22 radares meteorológicos en el país, frente a los cuatro que había en 2015. También informó sobre un proyecto para modernizar 150 estaciones de medición automática distribuidas en el territorio nacional. “La diferencia es entre estar ciego y ver”, resumió.

