El financista de Sur Finanzas desafía a la Corte y se compara con Perón

El mensaje del financista ligado a “Chiqui” Tapia tras el revés judicial

Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzas, en la mira de la Justicia

NewsITe

El financista Ariel Vallejo, dueño de la firma Sur Finanzas y señalado por sus vínculos con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, volvió a quedar en el centro de la escena tras un nuevo movimiento judicial en su contra y una serie de mensajes públicos en los que apuntó contra el poder político y judicial, y se comparó con Juan Domingo Perón.

Días atrás, el juez federal de Lomas de Zamora, Juan Tomás Rodríguez Ponte, ordenó la entrega a la Corte Suprema de Justicia de 24 vehículos registrados a nombre de Vallejo. La medida se enmarca en una causa en la que se investigan presuntos delitos de evasión y lavado de activos vinculados al funcionamiento de Sur Finanzas, una empresa que, de acuerdo con la investigación, logró fuerte presencia en el mundo del fútbol argentino.

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El magistrado dio un plazo de tres días para que el empresario ponga a disposición del máximo tribunal los rodados, entre los que se incluyen autos de alta gama —como una Ferrari California descapotable— y motos. Según la resolución, el objetivo es garantizar la preservación de bienes registrables que podrían ser decomisados si se comprobara su origen delictivo.

Frente a este escenario, Vallejo eligió responder a través de sus estados de WhatsApp. De acuerdo con lo reconstruido por la Agencia Noticias Argentinas, el financista publicó un mensaje en el que relativiza el alcance de las medidas judiciales sobre su patrimonio: “Me puedes quitar el carro, el dinero, la oficina y hasta mis negocios. Pero no puedes quitarme lo que aprendí para conseguirlos”, escribió, acompañando la frase con la tradicional Marcha Peronista.

Comparación con Perón y críticas al “poder de turno”

En otro posteo, Vallejo fue aún más lejos y se equiparó con el tres veces presidente argentino. “A los dos los cortaron con la misma tijera cuando su poder empezó a molestar arriba”, sostuvo, en una clara alusión a lo que considera una persecución por parte del sistema político y judicial.

El mensaje traza un paralelismo entre la proscripción del peronismo en el siglo XX y su situación actual. “A Perón lo proscribieron 18 años, le prohibieron presentarse a elecciones y hasta nombrarlo, porque el sistema no sabía cómo parar el peso político que tenía con las masas. A Ariel Vallejo le cortaron el chorro y le prohibieron operar financieramente con Sur Finanzas, congelándole las cuentas, porque su crecimiento y llegada fuerte al mundo del fútbol llamaron la atención de la Justicia”, planteó.

Vallejo profundizó esa línea argumental al afirmar que, tanto en la política como en los negocios, el poder actúa para disciplinar a quienes ganan influencia. “En los dos casos es la misma historia: cuando un líder pisa fuerte y se vuelve demasiado influyente (sea en la política o en los negocios), el poder de turno le baja la persiana a las piñas y con la ley en la mano”, remarcó.

La causa judicial y el alcance de las restricciones

La orden de Rodríguez Ponte forma parte de un paquete de 41 medidas de prueba dispuestas en el marco del expediente por presunto lavado de dinero y evasión impositiva. Además de los vehículos, el juez solicitó informes al Registro de la Propiedad Inmueble bonaerense para identificar bienes a nombre de las personas, clubes y sociedades bajo investigación.

También se requirieron datos a la Unidad de Información Financiera (UIF), a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y a la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), con el objetivo de reconstruir el movimiento patrimonial del financista y de las firmas involucradas.

  • Entrega de 24 vehículos a la Corte Suprema para asegurar un eventual decomiso.
  • Pedidos de informes a registros de la propiedad y organismos de control fiscal y financiero.
  • Investigación por presunta evasión y lavado de activos vinculados a Sur Finanzas.

Además, el juez prohibió a Ariel Vallejo prestar “servicios de índole financiera de cualquier naturaleza”, ya sea en forma directa o a través de terceros, y vetó su participación en proveedores de servicios de pago u otras entidades financieras.

Con este cuadro, el futuro judicial de Vallejo y el impacto en su red de negocios vinculados al fútbol quedan abiertos. Mientras tanto, el financista insiste en ubicarse como víctima de un poder que, según su propio relato, busca disciplinar a quienes ganan influencia económica y social.

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