Escalada de ataques aéreos y combates en el frente yemení

NewsITe
Cazas de la coalición liderada por Arabia Saudita lanzaron nuevos bombardeos sobre regiones del noroeste de Yemen controladas por el movimiento hutí, en un nuevo capítulo de la prolongada guerra civil que atraviesa el país desde 2014. Las incursiones aéreas coincidieron con un recrudecimiento de los combates terrestres en torno a la estratégica ciudad de Taiz, en el suroeste yemení.
De acuerdo con la cadena hutí Al-Masirah, al menos seis ataques aéreos impactaron en el distrito de Abs, en la provincia de Hajjah, una de las zonas más golpeadas por la ofensiva de la coalición. Los bombardeos dejaron al menos tres heridos y afectaron varias aldeas de la zona de Bani Hatab. El medio denunció además el presunto uso de municiones de racimo, un tipo de armamento cuestionado por organizaciones internacionales debido a su efecto indiscriminado sobre la población civil.
En la provincia vecina de Hodeidah, ubicada sobre la costa del mar Rojo, aviones saudíes atacaron una estación de la Compañía Petrolera de Yemen en el distrito de Bajil. Según la información difundida por Al-Masirah, ese bombardeo no causó víctimas fatales en el momento del ataque, aunque se reportaron daños en la infraestructura. Hasta el cierre de esta edición, Arabia Saudita no había emitido comentarios oficiales sobre estas operaciones militares.
Tensiones crecientes en torno a la ciudad de Taiz
Los ataques aéreos se producen en paralelo a fuertes enfrentamientos en torno a Taiz, una de las principales ciudades del país y punto clave por su ubicación estratégica. Los recientes avances de las fuerzas hutíes han aumentado la presión sobre las tropas leales al gobierno reconocido internacionalmente, que intentan mantener el control de la urbe.
Fuentes vinculadas a las fuerzas gubernamentales señalan que los combatientes hutíes lograron cortar carreteras esenciales que conectan Taiz con otras áreas bajo control del gobierno en el sur de Yemen. Ese aislamiento complica el abastecimiento de la ciudad y limita el movimiento de civiles, en un contexto ya marcado por la escasez de alimentos, combustible y atención médica.
Un conflicto que lleva más de una década
Yemen vive sumido en la guerra desde fines de 2014, cuando los hutíes, un movimiento de inspiración chiita zaidí, tomaron la capital Saná y ampliaron su dominio sobre gran parte del norte del país. En 2015, Arabia Saudita conformó una coalición militar junto con otros países árabes para respaldar al gobierno yemení reconocido por la comunidad internacional, que estableció su sede en la ciudad portuaria de Adén, en el sur.
- Desde 2014, el conflicto ha dejado decenas de miles de muertos, entre combatientes y civiles.
- Millones de personas dependen de la ayuda humanitaria y organismos de la ONU califican la situación como una de las peores crisis humanitarias del mundo.
- Los bombardeos aéreos, los combates terrestres y los bloqueos han afectado hospitales, escuelas e infraestructura clave.
Organismos internacionales vienen reclamando un alto el fuego duradero y avances concretos en las negociaciones políticas, ante el riesgo de que la violencia siga deteriorando las condiciones de vida de la población yemení.
A pesar de diversos intentos de mediación impulsados por Naciones Unidas y actores regionales, los enfrentamientos entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales, sumados a los bombardeos de la coalición, continúan obstaculizando cualquier perspectiva de paz estable. Los últimos ataques en Hajjah y Hodeidah vuelven a mostrar la fragilidad del terreno y la dificultad para alcanzar un cese del fuego sostenible en Yemen.

