Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, el empleo asalariado formal en la industria manufacturera cayó 5,2% en el país. Todo esto significó una pérdida neta de 66.262 puestos de trabajo. El Gran Buenos Aires encabezó el retroceso con más de 25.000 empleos menos, mientras el interior bonaerense perdió otros 8.064.

La industria manufacturera argentina perdió 66.262 puestos de trabajo asalariados formales entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026. Se trata de una caída del 5,2% que superó ampliamente la contracción registrada por el conjunto del empleo privado. Buenos Aires concentró buena parte del retroceso, tanto por la cantidad de trabajadores afectados como por las bajas registradas en el interior provincial.
Los datos surgen de un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco sobre estadísticas de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. Mientras el empleo privado registrado total cayó 2,2% durante el período analizado, la industria manufacturera perdió 5,2% de sus puestos asalariados, una diferencia de tres puntos porcentuales que refleja la mayor intensidad del ajuste dentro del sector fabril.
Buenos Aires concentró más de 33.000 empleos industriales perdidos
El Gran Buenos Aires registró la mayor pérdida en términos absolutos. La cifra es clara: 25623 puestos industriales menos entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026. La reducción representó una caída del 7,4% de su empleo manufacturero y adquirió un peso decisivo a nivel nacional: aunque el GBA reúne el 26,5% de los asalariados industriales del país, concentró el 38,7% de los puestos eliminados.
El interior de la provincia de Buenos Aires también terminó el período con un saldo negativo, al perder 8064 empleos industriales registrados. Esto equivalente a una reducción del 4,1%. Si se suman ambos registros, el territorio bonaerense acumuló 33687 puestos fabriles menos en apenas dos años.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por su parte, perdió otros 8.617 empleos, con una caída del 4,8%. Entre el Gran Buenos Aires, el interior bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires concentraron más del 60% de la reducción del empleo manufacturero contabilizada en todo el país.
La caída también alcanzó a los principales distritos industriales
En términos porcentuales, La Rioja presentó la contracción más pronunciada, con una caída del 15% de los puestos industriales formales, seguida por La Pampa, con 12,8%; San Luis, con 11,3%; y Misiones, con 10,1%. Este deterioro también alcanzó a dos de los principales polos fabriles del interior: Santa Fe perdió 5.369 puestos, una baja del 3,9%, mientras Córdoba registró 5.018 empleos menos, equivalente a una reducción del 4,4%.
Solo tres provincias terminaron el período con crecimiento del empleo industrial. Santa Cruz incorporó 420 puestos y avanzó 11,8%; Neuquén sumó 1.216, con un incremento del 9,2%. Río Negro agregó 1.205 trabajadores, una mejora del 7,8%. Entre las tres generaron 2.841 empleos, cantidad que quedó ampliamente por debajo de los más de 66.000 puestos perdidos en el conjunto del país.
La comparación con el comportamiento general del mercado laboral muestra la magnitud del retroceso fabril durante esos dos años. La contracción del 5,2% del empleo manufacturero más que duplicó la baja del 2,2% registrada por el empleo privado total, mientras Buenos Aires quedó en el centro de la reducción por la cantidad de puestos industriales eliminados.

