Fiscales de Nueva York avanzan con nuevas imputaciones

NewsITe
Fiscales federales de Nueva York se preparan para presentar nuevos cargos contra el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, en el marco de una investigación por presuntas torturas y malos tratos a ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. Según trascendió en medios internacionales, entre ellos la cadena CNN, el anuncio podría concretarse tan pronto como este jueves.
Las imputaciones ampliarían el ya complejo frente judicial que enfrenta el matrimonio, actualmente detenido en Estados Unidos tras ser capturado el 3 de enero pasado durante una incursión militar en el palacio presidencial de Caracas. Ambos están acusados de conspiración para el narcoterrorismo y otros delitos, por los que permanecen sin derecho a fianza en Nueva York y se declararon inocentes.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, los nuevos cargos estarían relacionados con lo que Washington considera una política sistemática de detención indebida de ciudadanos estadounidenses en prisiones venezolanas entre 2013 y 2016, período en el que Maduro condujo un régimen señalado por organismos internacionales como fuertemente represivo. Más de una docena de estadounidenses habrían sido utilizados como piezas de negociación política y sometidos a condiciones extremas de encierro.
Detenciones, acusaciones de tortura y demandas en curso
En los últimos años, varios ex detenidos presentaron demandas civiles en las que relatan episodios de tortura física y psicológica. Entre ellos se encuentran Matthew Heath y Osman Khan, liberados en octubre de 2022 en el marco de un intercambio de prisioneros. Ambos denunciaron haber padecido simulacros de ahogamiento (waterboarding), descargas eléctricas, amenazas de agresión sexual, administración de drogas que alteraban su estado mental y prolongados períodos de aislamiento.
Heath, veterano de los Marines de Estados Unidos, llegó incluso a intentar quitarse la vida mientras estaba detenido, de acuerdo con los documentos judiciales. Estos testimonios, junto con los de otros ex prisioneros, se suman al expediente que ahora evalúan los fiscales estadounidenses para sostener los nuevos cargos contra Maduro, Flores y otros posibles responsables dentro de la estructura de poder venezolana.
El rol de la DGCIM y el caso de los “CITGO 6”
Buena parte de las denuncias apuntan a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), señalada por la Organización de las Naciones Unidas como un organismo clave en el esquema represivo venezolano. Un informe de la ONU indicó que la DGCIM es responsable de detenciones arbitrarias, malos tratos y torturas contra opositores políticos, militares disidentes y también contra familiares de personas vinculadas a la oposición.
- Prácticas de tortura reiteradas para obtener confesiones o castigar a detenidos.
- Condiciones de detención insalubres, aislamiento prolongado y amenazas constantes.
Entre los casos más resonantes figuran los denominados “CITGO 6”: seis ejecutivos petroleros estadounidenses convocados a Venezuela en 2017 y retenidos durante casi cinco años. Tres de ellos —Tomeu Vadell, Alirio José Zambrano y José Luis Zambrano— aseguraron haber sido sometidos a torturas y condiciones inhumanas durante su paso por cárceles venezolanas, en particular bajo custodia de la DGCIM.
La ONU concluyó que la DGCIM “recurría sistemáticamente” a prácticas como descargas eléctricas, asfixia con bolsas de plástico, simulacros de ahogamiento, golpizas, violencia sexual, privación de agua y alimentos, posturas forzadas y exposición a temperaturas extremas, con el objetivo de “extraer información y confesiones, intimidar y castigar”.
Mientras la defensa de Cilia Flores buscará esta semana que se le conceda arresto domiciliario a la espera del juicio, el avance de la causa en Nueva York vuelve a colocar bajo la lupa internacional al aparato de seguridad venezolano y a la responsabilidad de sus máximos dirigentes en presuntos crímenes de lesa humanidad.

