Lula convoca marchas y presiona por el fin de la jornada 6×1

Lula llama a las calles para frenar el “retroceso” en Brasil

Lula da Silva convoca a sus seguidores y defiende el fin de la jornada laboral 6x1

NewsITe

El presidente de Brasil y candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, intensificó su campaña con un fuerte llamado a la militancia para que ocupe las calles y evite lo que definió como un “retroceso” en el rumbo del país. A través de un video selfie difundido en sus redes sociales, el mandatario apeló directamente a sus seguidores para reforzar la presencia territorial de cara a la segunda vuelta electoral.

El mensaje llega luego de que en la primera vuelta Lula quedara por detrás de su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), por unos 2,3 millones de votos. Ese resultado encendió las alarmas dentro del comando de campaña del PT, que desde entonces impulsa una estrategia más agresiva en redes sociales combinada con actos callejeros y contacto directo con los votantes.

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“Vamos, todos, salgamos a las calles, hablemos con la gente. Ustedes que aman Brasil, que aman la educación, la democracia, que quieren tener un trabajo de calidad, seguir estudiando y ver crecer a Brasil, que necesitan mejorar sus vidas, salgamos a las calles”, exhortó Lula en su mensaje, al insistir en que está en juego el modelo de país para los próximos años.

Debate clave por el fin de la jornada laboral 6×1

En paralelo al llamado a la movilización, el presidente volvió a poner en el centro de la agenda electoral el debate sobre la reforma laboral que se discute en el Congreso Nacional. Lula defendió nuevamente la eliminación de la denominada jornada 6×1, sistema que habilita seis días consecutivos de trabajo por uno de descanso, y que es cuestionado por sectores sindicales y partidos de izquierda.

La propuesta de enmienda constitucional en estudio en el Senado plantea reducir la carga a un máximo de 40 horas semanales, distribuidas en cinco días de trabajo y dos de descanso, sin pérdida salarial. Para el oficialismo, se trata de un punto clave para mejorar la calidad de vida de los trabajadores y, al mismo tiempo, dinamizar el mercado laboral formal.

En declaraciones recientes, Lula apuntó directamente contra Flávio Bolsonaro, a quien acusó de rechazar el cambio. “Flávio Bolsonaro está en contra. Para él, quienes trabajan menos deberían ganar menos”, criticó el líder del PT, y graficó el impacto en la vida cotidiana: “Me gustaría verlo explicarle a una madre qué factura debe dejar de pagar para poder descansar. ¿Comida, electricidad o alquiler? Cualquiera que viva de un sueldo sabe que esto no es una opción”.

Presión sobre el Senado y estrategia hacia la segunda vuelta

En otro video difundido este miércoles, Lula exigió que el senador opositor y su partido definan públicamente su postura sobre el fin de la jornada 6×1. “Quiero saber cómo va a votar Flávio Bolsonaro. Quiero saber cómo va a instruir al partido PL para que vote”, reclamó, en un intento por forzar un pronunciamiento que pueda tener impacto electoral.

  • El proyecto fija una jornada máxima de 40 horas semanales, sin reducción de salario.
  • El texto ya cuenta con el aval previo de la Cámara de Diputados y ahora se debate en el Senado.
  • El oficialismo busca aprobarlo en dos votaciones antes de la segunda vuelta electoral.
  • La oposición, encabezada por el PL y partidos aliados, explora mecanismos para demorar o bloquear la votación.

“Confío en que el Senado repetirá la decisión ya tomada por la Cámara y que el PL demostrará si tiene o no el valor de votar a favor de poner fin a esta escala”, sostuvo Lula da Silva, al redoblar la presión sobre sus adversarios.

Mientras tanto, entre los aliados del gobierno predomina la idea de transformar el debate sobre la jornada laboral en uno de los ejes de la campaña, buscando contrastar las visiones sobre derechos laborales y modelo económico. La discusión en Brasil es seguida con atención en la región, donde distintos países analizan medidas similares para acortar la semana laboral sin afectar los salarios.

La definición de la reforma y el resultado de las elecciones podrían marcar un punto de inflexión en la legislación laboral brasileña, con impacto directo en millones de trabajadores y en la correlación de fuerzas entre gobierno y oposición en el Congreso.

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