Lotocki declaró por lesiones a cinco mujeres en Buenos Aires

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Aníbal Lotocki volvió a sentarse en el banquillo, esta vez ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 17 de la Ciudad de Buenos Aires, donde declaró por las supuestas lesiones graves denunciadas por cinco mujeres que se sometieron a procedimientos estéticos en su consultorio. Durante su exposición, el ex cirujano defendió el uso del metacrilato y aseguró que, en su momento, se trataba de un producto ampliamente utilizado en el ámbito de la estética.
Lotocki, quien ya cuenta con una condena previa por lesiones graves y estafa, describió ante los jueces cómo fue cambiando el acceso de la sociedad a los tratamientos estéticos desde la década del 90. Sostuvo que, en esos años, se produjo una fuerte expansión de la demanda por parte de sectores medios que buscaban alternativas para combatir arrugas, flacidez y otros signos de envejecimiento sin recurrir necesariamente a cirugías mayores.
En ese contexto, explicó que comenzaron a ganar terreno las prótesis, los rellenos y los productos inyectables. Según su versión, el metacrilato —un polímero de uso médico que se volvió popular como relleno permanente— se transformó en “la vedette del momento”, una sustancia que, afirmó, era elegida por numerosos profesionales por su eficacia y durabilidad, pese a las advertencias que luego surgieron sobre sus posibles consecuencias para la salud.
Un juicio con múltiples imputados y causas paralelas
La declaración de Lotocki se dio después del testimonio de Paola Auzmendi, una de las denunciantes, y se enmarca en un proceso que vuelve a poner bajo la lupa las prácticas en clínicas y centros de estética privados. Los jueces Pablo Vega, Julio López Casariego y Juan Giudice Bravo escuchan ahora el descargo del acusado, mientras analizan una serie de pruebas y relatos de presuntas víctimas que describen secuelas físicas y emocionales tras las intervenciones.
Paralelamente, Lotocki enfrenta otro juicio de alto perfil: está imputado por presunto homicidio simple con dolo eventual por la muerte de Cristian Zárate, un hombre de 50 años que falleció el 15 de abril de 2021 luego de una cirugía estética realizada en el Centro Médico Conde (CEMECO), en el barrio porteño de Caballito. Por ese caso también están siendo juzgados el cirujano plástico Daniel Enrique Zambrano García, el anestesiólogo Santiago Luis Olguín, el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos y la contadora y directora del centro médico, Andrea Isabel Torelli.
En el expediente se investiga no solo la actuación de los profesionales en el quirófano, sino también las eventuales responsabilidades de la institución y la forma en que se organizaban y autorizaban las intervenciones. Asimismo, Florencia Krzeczek está acusada de haber ocultado el teléfono celular de Lotocki para entorpecer el trabajo de los investigadores, lo que agrega un capítulo vinculado a un presunto encubrimiento posterior a los hechos.
Antecedentes y situación procesal de Lotocki
La causa que hoy lo tiene declarando por lesiones a cinco mujeres no es la única en su contra. El ex cirujano ya fue condenado a ocho años de prisión por las lesiones sufridas por las mediáticas Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis, además de delitos de estafa. Ese fallo se convirtió en un caso emblemático en torno a los riesgos de ciertas prácticas estéticas y al uso de sustancias que pueden generar graves complicaciones a mediano y largo plazo.
Lotocki ya había declarado en septiembre ante el mismo tribunal en el marco de la causa por la muerte de Zárate. En aquella oportunidad sostuvo que el paciente “nunca estuvo solo ni librado al azar; siempre estuvo muy bien cuidado”, en un intento por desmarcarse de las acusaciones que lo señalan como responsable de un accionar negligente y del uso de técnicas y materiales controvertidos. Durante esa instancia, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 28 ordenó su detención, a pedido del fiscal general Sandro Abraldes.
El avance de estos juicios mantiene a Lotocki en el centro de la escena judicial y mediática. Las audiencias que se desarrollan en los tribunales porteños no solo determinarán su futuro procesal, sino que también podrían sentar criterios sobre la responsabilidad penal de los profesionales de la estética y los controles sobre productos y procedimientos utilizados en el país.

