La exposición prolongada a celulares, computadoras y tablets puede provocar fatiga visual, sequedad, visión borrosa y dolores de cabeza. Los especialistas remarcan la necesidad de realizar una consulta oftalmológica cada año, incluso entre quienes no utilizan anteojos, y ponen especial atención en el avance de la miopía infantil.

La exposición prolongada a pantallas y la reducción del tiempo al aire libre aparecen entre los principales factores que preocupan a los especialistas por su impacto sobre la salud visual, especialmente entre niños y adolescentes. En el marco del Día Mundial de la Visión, que se conmemora cada 8 de octubre, los oftalmólogos remarcaron además la importancia de realizar un control anual para detectar enfermedades que pueden avanzar sin presentar síntomas durante sus primeras etapas.
Entre el 50% y el 90% de las personas que permanecen más de tres horas diarias frente a pantallas presentan síntomas de Fatiga Visual Digital, también denominada Síndrome Visual Informático. Al mirar fijamente un celular, una computadora o una tablet, la frecuencia media de parpadeo puede caer desde las 15 o 20 veces por minuto habituales hasta apenas 5 o 7, una reducción que acelera la evaporación de la película lagrimal y favorece la aparición de ojo seco.
La doctora María Rosa Garay explicó que los controles periódicos permiten detectar problemas antes de que aparezcan manifestaciones evidentes. “Muchas afecciones oculares avanzan sin dar síntomas iniciales. Por eso, la visita anual al oftalmólogo —con examen de fondo de ojo incluido— es irremplazable, se usen o no anteojos”, afirmó.
Garay señaló que el control adquiere especial importancia durante la infancia, cuando los problemas en el desarrollo visual pueden repercutir sobre el rendimiento escolar. También remarcó su relevancia a partir de los 40 años y entre personas con diabetes, hipertensión o antecedentes familiares de glaucoma.
Pantallas y miopía: cuáles son los principales factores de riesgo
La preocupación por los hábitos visuales también alcanza al crecimiento de la miopía. La Organización Mundial de la Salud estima que cerca del 50% de la población mundial será miope para 2050, mientras que el uso prolongado de la visión cercana durante la infancia y la falta de tiempo al aire libre aparecen entre los principales determinantes vinculados con la elongación del globo ocular.
Entre los factores de riesgo se encuentran tener uno o ambos progenitores miopes, acumular numerosas horas de actividades a corta distancia sin realizar pausas, permanecer poco tiempo al aire libre y contar con una iluminación ambiental deficiente. En niños y adultos con miopía o factores predisponentes, el uso prolongado de dispositivos digitales de mano, como celulares y tablets, representa otro factor de riesgo.
Algunas conductas pueden advertir sobre posibles dificultades para ver correctamente de lejos. Entrecerrar los ojos para enfocar, acercarse demasiado a libros o pantallas, sufrir dolores de cabeza o fatiga visual, adoptar posiciones anormales de la cabeza y registrar dificultades escolares para observar el pizarrón constituyen señales que justifican una consulta oftalmológica.
El impacto de las pantallas también puede manifestarse mediante ardor, sequedad ocular, visión borrosa y dolores de cabeza. Permanecer durante períodos extensos frente a los dispositivos disminuye la frecuencia del parpadeo y aumenta la posibilidad de desarrollar estos síntomas.
La regla 20-20-20 y los hábitos para reducir la fatiga visual
Entre las medidas recomendadas para disminuir la fatiga visual digital se encuentra la denominada regla 20-20-20: después de cada 20 minutos frente a una pantalla, mirar durante 20 segundos un objeto ubicado aproximadamente a seis metros de distancia y recordar parpadear. También se aconseja mantener celulares, tablets y otros dispositivos a más de 40 centímetros de los ojos y dejar de utilizarlos al menos una hora antes de dormir.
Para los chicos, los especialistas recomiendan entre una y dos horas diarias de actividades al aire libre como una de las medidas para prevenir la miopía infantil. Las pausas durante las actividades de visión cercana y una iluminación adecuada completan las principales pautas preventivas.
El Día Mundial de la Visión se conmemora este año bajo el lema global #LoveYourEyes (“Amá tus ojos”), con el foco puesto en el cuidado preventivo y la detección temprana. “Consultar al médico ante señales como refregarse los ojos seguido, entrecerrar para enfocar o dolores de cabeza frecuentes es el primer paso para proteger la salud visual de toda la familia”, concluyó Garay.

