Fuerte giro en el mercado tecnológico argentino

NewsITe
El mercado de la tecnología en la Argentina atraviesa una transformación profunda. Un informe reciente de la consultora Analytica reveló que la producción local de equipos de informática, televisores y dispositivos de comunicaciones sufrió una caída mensual del 25,7% en julio, consolidando una tendencia contractiva que se arrastra desde comienzos de año.
De acuerdo con el relevamiento, este segmento industrial acumula una baja del 44,6% desde diciembre pasado. En términos históricos, el retroceso es aún más contundente: la actividad se ubica un 60,1% por debajo de los niveles registrados en noviembre de 2023, antes del cambio de ciclo económico y del nuevo esquema macroeconómico impulsado por el Gobierno nacional.
La contracción de la industria tecnológica local impacta de lleno en plantas de ensamblaje y fábricas radicadas en distintos puntos del país, muchas de ellas vinculadas al armado de celulares, computadoras y televisores para el mercado interno. La combinación de recesión, caída del consumo y modificación de los incentivos impositivos configuró un escenario adverso para la producción nacional.
Importaciones de smartphones: salto del 746%
Mientras la actividad manufacturera se retrae, las cifras del comercio exterior muestran la otra cara del fenómeno. Según Analytica, las importaciones de teléfonos inteligentes registran un aumento interanual del 746,6% en el acumulado del año, un salto que marca una reconfiguración del negocio tecnológico en la Argentina.
El dato no puede separarse de la decisión oficial de eliminar por completo los aranceles para la importación de smartphones, medida que comenzó a regir en enero. La exención tributaria abarató la llegada de productos terminados desde el exterior y modificó la ecuación de costos de las empresas del sector, que encuentran ahora más rentable traer equipos ya armados que sostener procesos de ensamblaje local.
Especialistas consultados por la consultora señalan que el nuevo marco regulatorio favorece a grandes fabricantes globales y cadenas comerciales, mientras que presiona sobre el empleo industrial y sobre los eslabones locales de la cadena de valor tecnológica. El viejo modelo, basado en la producción y el ensamblaje nacional, pierde terreno frente a la importación directa de terminales.
Un cambio estructural en el consumo y la producción
La mutación del mercado no se limita a los celulares. La caída en la producción de computadoras, televisores y equipos de conectividad se combina con un ingreso masivo de dispositivos importados, lo que altera de raíz el mapa del sector informático y electrónico argentino.
- Producción local de equipos informáticos y de comunicación: caída del 25,7% en julio.
- Baja acumulada desde diciembre: 44,6%.
- Niveles de actividad frente a noviembre de 2023: 60,1% por debajo.
- Importaciones de smartphones: salto del 746,6% interanual en el año.
“Los cambios impositivos y regulatorios reorientaron las estrategias de las empresas y profundizaron la dependencia de productos importados”, advierten desde el sector.
En este contexto, los actores de la industria coinciden en que se impone un rediseño integral de las políticas para el sector tecnológico, con el desafío de equilibrar precios al consumidor, competitividad, empleo industrial y desarrollo local. El desenlace de esta reconfiguración será clave para el futuro del entramado productivo argentino vinculado a la economía del conocimiento y a los bienes electrónicos.

