Una encuesta nacional del Fondo de Población de las Naciones Unidas y la consultora Voices! reveló una fuerte brecha entre la cantidad de hijos que las personas desean y los que finalmente tienen. Las dificultades económicas aparecen como la principal barrera: explican el 62% de los casos en los que no se logra concretar el proyecto familiar.

La caída de la natalidad en Argentina no se explica solamente por una menor intención de tener hijos. Una nueva encuesta nacional mostró que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años tiene menos hijos de los que quisiera, mientras que apenas el 32% alcanzó la cantidad deseada y un 11% tuvo más de los que había proyectado.
Los datos surgen de la primera Encuesta de Intenciones Reproductivas en Argentina, realizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) junto con la consultora Voices!. El trabajo se desarrolló entre enero y febrero de 2026 mediante entrevistas online a 1.515 personas de entre 18 y 70 años de distintas regiones del país.
El relevamiento busca explicar qué hay detrás de una transformación demográfica que se aceleró durante los últimos años. La tasa global de fecundidad argentina cayó hasta 1,2 hijos por mujer en 2024, muy por debajo de los 2,1 necesarios para garantizar el denominado nivel de reemplazo poblacional.
La economía, principal obstáculo para tener hijos
Las condiciones económicas concentran buena parte de las respuestas de quienes tienen menos hijos de los que desean. El 62% mencionó obstáculos de este tipo y, entre las preocupaciones más frecuentes, aparecen la dificultad para garantizar bienestar económico a los hijos, señalada por el 79%; la falta de acceso a una vivienda adecuada, con el 78%; y la falta de tiempo para las tareas de cuidado, con el 74%.
El resultado muestra que la reducción de los nacimientos no necesariamente responde a una renuncia voluntaria a la maternidad o la paternidad. Para una parte importante de la población, la cantidad de hijos termina condicionada por los ingresos, la estabilidad laboral, la vivienda y las posibilidades concretas de organizar los cuidados dentro del hogar.
Entre las mujeres también aparece con fuerza la distribución desigual de las responsabilidades domésticas. El 18% mencionó el reparto inequitativo de las tareas del hogar y de cuidado como una de las razones por las que tuvo menos hijos de los que hubiera deseado.
La brecha es mayor entre los jóvenes
Las diferencias entre expectativas y realidad son todavía más marcadas en las generaciones más jóvenes. Siete de cada diez personas de entre 18 y 24 años todavía no alcanzaron la cantidad de hijos que expresan desear, aunque dentro de ese mismo grupo también aparecen cambios culturales importantes respecto de generaciones anteriores.
Dos de cada diez mujeres de entre 18 y 24 años señalaron directamente que no desean tener hijos. Al mismo tiempo, el modelo de una familia con dos hijos continúa siendo el ideal más mencionado en términos generales, con el 34% de las respuestas.
El estudio también determinó que para ocho de cada diez personas la familia continúa siendo uno de los aspectos más importantes de su vida. El dato refuerza la conclusión central de la encuesta: la baja natalidad argentina no responde únicamente a un cambio cultural en torno a la decisión de tener hijos, sino también a las dificultades materiales para concretar ese proyecto.
La encuesta abre así un nuevo enfoque sobre el descenso sostenido de los nacimientos en Argentina. Mientras la fecundidad permanece muy por debajo del nivel de reemplazo, una parte mayoritaria de la población en edad reproductiva afirma que, si no existieran determinadas limitaciones, tendría más hijos de los que tiene actualmente.

