Erika Hilton hace historia como la mujer más votada de Brasil

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La diputada federal brasileña Erika Santos Silva, conocida públicamente como Erika Hilton (PSOL), volvió a hacer historia en San Pablo al superar la barrera de 1,5 millones de votos y convertirse en la mujer más votada en una elección para la Cámara de Diputados en Brasil. A los 33 años, la legisladora trans consolida así una carrera política marcada por la defensa de los derechos humanos y la ampliación de la representación de las minorías en el Congreso.
Nacida en Franco da Rocha, en la región metropolitana de San Pablo, Hilton inició su camino institucional en 2018, cuando fue elegida como codiputada estatal por la Bancada Ativista del PSOL en la Asamblea Legislativa paulista. Ese mandato colectivo ya la había posicionado como una figura emergente del progresismo brasileño, con fuerte anclaje en las agendas de género, diversidad y justicia social.
En 2020 dio un nuevo salto al ser elegida concejala de la ciudad de San Pablo, con 50.508 votos, la cifra más alta entre todos los candidatos al Concejo Municipal ese año. Desde esa banca impulsó iniciativas centradas en la inclusión de la población LGBTQIA+, la lucha contra la violencia de género y la ampliación de políticas públicas para la población negra y periférica.
Dos años más tarde, Hilton decidió competir por una banca en la Cámara de Diputados. Se presentó como candidata a diputada federal por el PSOL y obtuvo 256.903 votos, lo que le permitió asumir el cargo en febrero de 2023. Desde Brasilia reforzó su perfil como una de las voces más visibles del ala progresista, con intervenciones frecuentes en debates sobre igualdad, combate al racismo y ampliación de derechos laborales.
Agenda de derechos laborales y perspectiva de género
Durante su primer mandato como diputada federal, Erika Hilton se destacó también por su agenda laboral. Promovió la reducción de la jornada de trabajo y cuestionó el sistema de jornada 6×1, que obliga a seis días consecutivos de actividad por uno solo de descanso, un esquema muy extendido en distintos sectores productivos de Brasil.
En febrero de 2025 presentó una propuesta de enmienda constitucional para establecer una semana laboral de cuatro días trabajados y tres de descanso, con un máximo de 36 horas semanales. La iniciativa, que generó amplio debate en sindicatos, sector empresarial y academia, se inscribe en la tendencia global que discute nuevas formas de organización del trabajo frente a los cambios tecnológicos y de productividad.
Otro hito en su trayectoria llegó en marzo de 2026, cuando se convirtió en la primera mujer transgénero en presidir el Comité para la Defensa de los Derechos de la Mujer de la Cámara de Diputados. Desde esa responsabilidad, Hilton fijó como prioridades la lucha contra la violencia política de género, el fortalecimiento de las redes de protección a las víctimas y la implementación de políticas integrales de salud para las mujeres en todo el país.
Un resultado electoral que marca el rumbo político de San Pablo
La elección en San Pablo definió este domingo los 70 diputados federales que representarán al estado en la Cámara baja a partir del próximo período legislativo, que comenzará el 1 de enero de 2027. Con el 90% de las mesas escrutadas, Erika Hilton se ubicó entre las candidaturas más votadas en el estado, confirmando su peso político y su proyección nacional.
- Erika Hilton (PSOL) superó los 1,5 millones de votos y se consolidó como la mujer más votada de la historia para la Cámara de Diputados.
- Compartió el grupo de mayor caudal electoral con Lucas Pavanato (PL), Sâmia Bomfim (PSOL), Kim Kataguiri (Missão) y Tábata Amara (PSB).
La trayectoria de Erika Hilton sintetiza el avance de las agendas de diversidad, género y derechos laborales en el escenario político brasileño, y abre interrogantes sobre el futuro de las alianzas progresistas en el mayor estado del país.
Con este nuevo respaldo en las urnas, Hilton se consolida como una de las dirigentes de referencia del progresismo brasileño y como un símbolo de la representación trans en la política institucional. Su actuación en el próximo período legislativo será clave para medir el alcance real de estas transformaciones en el Congreso de Brasil.

