Inundaciones repentinas golpearon este sábado partes de la provincia iraní de Alborz, al oeste de Teherán, tras intensas lluvias. Las riadas arrastraron vehículos por las calles de Karaj y dejaron carreteras cubiertas de agua, lodo y escombros. Cinco trabajadores quedaron atrapados después de que un pequeño embalse se desbordara, aunque posteriormente fueron rescatados por equipos de emergencia.


