El organismo atribuyó el extraño episodio a una combinación de factores vinculados con la lluvia, el bajo agarre y el sistema de gestión de energía de los monoplazas. Max Verstappen y Lewis Hamilton estuvieron entre los pilotos afectados.

El Gran Premio de Bahréin de Fórmula 1 tuvo un comienzo inesperado antes de la largada. Durante las vueltas de formación, varios monoplazas sufrieron una repentina pérdida de potencia mientras circulaban detrás del Safety Car, en medio de una intensa lluvia en el circuito de Sepang, en Malasia. La situación obligó a interrumpir el procedimiento de largada.
Horas después, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) explicó las causas del inconveniente. Según el organismo, se produjo una combinación inusual de factores: velocidades muy bajas, poco agarre sobre la pista mojada, configuraciones específicas de gestión de energía para condiciones de lluvia y la distribución de los sectores del circuito.
Esa combinación generó una situación que provocó una pérdida de potencia no intencionada en varios autos. Entre los afectados estuvieron el Red Bull de Max Verstappen y el Ferrari de Lewis Hamilton, además de otros competidores.
La FIA debió intervenir antes de la largada
Ante el problema, el Departamento Técnico de la FIA tomó una medida de emergencia durante la demora de la competencia. El organismo eliminó la limitación de energía en los sectores afectados mediante una actualización de software que fue enviada a todos los equipos.
La modificación permitió que las escuderías realizaran los ajustes necesarios en las unidades de potencia antes de que los autos volvieran a salir a pista, con el objetivo de evitar que el inconveniente se repitiera.
La situación se produjo durante las primeras carreras de la nueva generación de monoplazas de Fórmula 1 en condiciones de lluvia. El episodio también fue descrito como un problema relacionado con el software utilizado para gestionar la unidad de potencia en determinadas condiciones de pista.
La FIA investigará lo ocurrido
La Federación reconoció que el inconveniente no había sido detectado previamente, ni durante las pruebas ni en las vueltas hacia la grilla.
Ahora, el organismo trabajará junto con los equipos y los fabricantes de las unidades de potencia para analizar en profundidad lo sucedido y determinar cómo evitar que un episodio similar vuelva a ocurrir.
El particular comienzo del Gran Premio sorprendió también a los protagonistas de la Fórmula 1. Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin y expiloto de la categoría, lo calificó como uno de los inicios de carrera más extraños que había presenciado.

