El mandatario brasileño se mostró confiado en lograr la reelección frente al candidato del Partido Liberal. Unos 158 millones de ciudadanos están habilitados para participar de los comicios presidenciales.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, emitió su voto en San Pablo y aseguró que la elección definirá el rumbo político y económico del país. El dirigente del Partido de los Trabajadores afirmó que la ciudadanía deberá optar entre fortalecer la democracia o avanzar hacia la “barbarie”.
“Los electores deberán elegir entre fortalecer el régimen democrático y la barbarie, entre el positivismo y el negacionismo. Estoy muy confiado, no solo por el Gobierno que hicimos, sino también por el trabajo que realizamos durante la campaña”, expresó Lula.
El mandatario sostuvo que espera una participación elevada y manifestó su confianza en obtener la victoria. “Estoy seguro de que tendremos una participación muy alta y estoy seguro de que vamos a ganar estas elecciones”, señaló después de votar.
Lula calificó la jornada como “un día glorioso para Brasil” y afirmó que el país está escribiendo un nuevo capítulo de su historia. También aseguró que el resultado de las urnas será reconocido: “El pueblo es soberano y el resultado será aceptado”.
“Lo que está en juego es una visión: el pueblo debe elegir entre el fortalecimiento de la democracia y la barbarie. Entre el desarrollo y el atraso. Entre el crecimiento económico y la regresión”, planteó el presidente brasileño.
El candidato del Partido de los Trabajadores también sostuvo que, en caso de ser reelegido, deberá hacer “el doble” de lo realizado durante su actual gestión. “Son 500 años de atraso. No se resuelven 500 años en 10, 15 o 20 años. Necesitamos mucho tiempo para arreglar este país”, afirmó.
Lula destacó el control de la inflación, el aumento del salario mínimo y las políticas educativas impulsadas por su administración. “Hoy decidimos pensando en nuestros hijos. Conseguimos recuperar a Brasil, controlando la inflación, realizando una verdadera revolución educativa”, manifestó.
El mandatario reconoció que todavía existen problemas pendientes y advirtió que “llevará tiempo encarrilar de nuevo a este país”. Además, sostuvo que Brasil “no progresará vendiendo armas ni a través de milicias” y admitió que la disputa electoral se presenta ajustada.
“La elección está muy reñida. Conoceremos el resultado a las 17.00, todo depende de la gente”, concluyó Lula. Un total de 158 millones de personas están habilitadas para votar en las elecciones presidenciales de Brasil.

