El viceministro Daza analizó el futuro del trabajo industrial

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El viceministro de Economía, José Luis Daza, compartió un análisis sobre la transformación del mercado laboral industrial en Estados Unidos y utilizó ese caso como espejo para debatir el presente y el futuro del empleo en la Argentina. A partir de datos oficiales de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS), el funcionario buscó mostrar cómo cambió la relación entre empleo y producción en las últimas décadas.
De acuerdo con el gráfico citado por Daza, desde 1950 el empleo industrial norteamericano se redujo de forma sostenida como proporción de la fuerza laboral total: pasó de representar alrededor del 24% a apenas el 7%. Sin embargo, lejos de caer, la producción manufacturera se multiplicó por cinco en el mismo período, con un salto superior al 400% en términos de output. “Menos trabajadores hoy producen cinco veces más”, resumió el economista al difundir su planteo en redes sociales.
El viceministro añadió que, a pesar de subsidios, aranceles y distintas políticas de protección, desde 2007 la producción industrial de Estados Unidos se mantiene estancada y todavía se ubica cerca de un 10% por debajo de su máximo histórico. Para Daza, este fenómeno refleja límites estructurales: ni siquiera la mayor economía del planeta habría logrado revertir el impacto de fuerzas tecnológicas y globales que empujan hacia una mayor automatización.
Automatización, apertura y el debate industrial en Argentina
En su análisis, Daza proyectó que la automatización y la robotización seguirán modificando la demanda de trabajo en la industria, incrementando la intensidad de capital, elevando los costos fijos y reforzando las economías de escala. Según su mirada, se trata de una tendencia global “inevitable” que obliga a repensar dónde y cómo puede crecer el empleo masivo en países como la Argentina.
Al trasladar la discusión al plano local, el funcionario vinculó el desempeño reciente de la industria y la construcción con el programa económico del Gobierno, que tiene entre sus ejes la apertura comercial y la reducción de trabas al comercio exterior. Daza señaló que los sectores que siguen enfocados casi exclusivamente en el mercado interno, amparados en el proteccionismo y en precios más altos, están “condenados” por la falta de escala: con 46 millones de habitantes, afirmó, el país no puede sostener una industria cerrada y poco competitiva a nivel global.
Frente a ese diagnóstico, el viceministro insistió en que las oportunidades estarán en aquellos rubros capaces de integrarse a la economía mundial, aprovechar mercados más amplios y acceder a tecnología e insumos importados sin sobrecostos. Mencionó, en particular, el potencial de Vaca Muerta, la minería, el agro y la economía del conocimiento como pilares de una nueva etapa de desarrollo productivo, siempre y cuando se logre estabilidad macroeconómica para reducir el “costo país” y abaratar el capital.
- Caída del empleo industrial como proporción de la fuerza laboral, pero fuerte aumento de la producción.
- Estancamiento de la industria estadounidense pese a subsidios y barreras comerciales.
- Daza advierte que el proteccionismo y el foco exclusivo en el mercado interno limitan el empleo masivo en Argentina.
- Señala oportunidades en energía, recursos naturales y economía del conocimiento, integrados a los mercados globales.
“El futuro industrial de la Argentina no está en proteger el pasado. Está en integrarse al mundo, ganar escala, bajar el costo del capital y aprovechar las enormes ventajas que tenemos en energía, recursos naturales y recursos humanos”, sostuvo Daza.
El debate planteado por el viceministro se inscribe en una discusión más amplia sobre el modelo productivo argentino y su inserción internacional. Mientras distintos sectores empresariales y sindicales advierten por el impacto de la apertura en el empleo y la actividad, el Gobierno apuesta a una reconversión que, según su visión, deberá apoyarse en mayor competitividad, innovación tecnológica y acceso a mercados globales para sostener el crecimiento de largo plazo.

