Milei atribuye a su gobierno la salida de Halliburton de Malvinas

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El presidente Javier Milei destacó como un triunfo diplomático la decisión de la multinacional estadounidense Halliburton Company de retirarse del proyecto petrolero Sea Lion y de cualquier tarea de exploración de hidrocarburos en las Islas Malvinas y su zona de influencia. La noticia fue difundida a través de un comunicado oficial de la Oficina del Presidente, replicado luego en la cuenta de Instagram del jefe de Estado.
En el mensaje, la Casa Rosada vinculó de manera directa la marcha atrás de la compañía con la estrategia impulsada por el Gobierno nacional para reforzar la presión sobre las firmas que operan en el Atlántico Sur sin autorización argentina. Según el texto oficial, la decisión de Halliburton es “producto de un trabajo de la Secretaría de Legal y Técnica y la Cancillería” y se presenta como un “nuevo resultado de las medidas impulsadas por el presidente Javier Milei para defender los derechos soberanos” de la Argentina sobre el archipiélago.
La retirada se produjo luego de que las autoridades argentinas advirtieran sobre la ilegalidad de prestar servicios en una zona considerada en disputa de soberanía. De acuerdo con lo consignado por la agencia Reuters, la empresa reconoció que recibió serios cuestionamientos desde Buenos Aires respecto al cumplimiento de la legislación local, que considera ilícitas las actividades hidrocarburíferas realizadas sin autorización nacional en Malvinas y áreas adyacentes.
El movimiento de Halliburton se enmarca en una ofensiva más amplia del Gobierno para desalentar la presencia de compañías extranjeras en la explotación de recursos en el Atlántico Sur. En septiembre, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley que endurece de forma significativa las sanciones contra las empresas que operen en la zona sin el aval argentino. La iniciativa prevé mayores multas, posibles inhabilitaciones y restricciones para acceder al sistema financiero nacional, lo que eleva la tensión con el Reino Unido pero busca generar un efecto disuasorio en el sector privado internacional.
El peso estratégico del proyecto Sea Lion
La disputa en torno a Sea Lion no es menor. El yacimiento se ubica a unos 225 kilómetros al norte de las Malvinas y fue rechazado por la Argentina desde su descubrimiento, en 2010. Diversos estudios estiman que podría albergar alrededor de 1.700 millones de barriles de crudo, una cifra que lo convierte en uno de los proyectos offshore más codiciados del Atlántico Sur y una pieza clave en los planes energéticos británicos en la región.
Al presentar la salida de Halliburton como un logro propio, Milei busca reforzar su discurso de defensa de la soberanía nacional sobre las islas y mostrar resultados concretos de su línea de confrontación diplomática en este frente. El Gobierno apuesta a que decisiones similares puedan ser tomadas por otras compañías que evalúan su participación en proyectos vinculados a Malvinas, ya sea por el costo reputacional o por el riesgo legal que implican.
- La Casa Rosada sostiene que cualquier operación hidrocarburífera en la zona debe contar con aval argentino.
- El Reino Unido mantiene su postura histórica de control sobre el territorio y los recursos.
“Esta decisión constituye un nuevo avance en la defensa de los derechos soberanos de la Nación Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes”, remarcó el comunicado oficial.
Mientras la puja diplomática entre Buenos Aires y Londres se mantiene sin cambios de fondo, la salida de un actor de peso como Halliburton introduce un factor adicional de presión sobre el futuro del proyecto Sea Lion y sobre la presencia empresarial en un área que sigue siendo uno de los principales focos de la agenda de política exterior argentina.

