La joven fue golpeada y herida con un arma blanca frente a su casa, en La Calera. Un adolescente de 17 años quedó detenido y la causa se investiga como tentativa de homicidio doblemente agravado por alevosía y violencia de género.

Una adolescente de 16 años fingió estar muerta para lograr que su agresor dejara de atacarla frente a su casa, en la localidad cordobesa de La Calera. El acusado, un joven de 17 años, escapó después de la agresión, pero poco después lo detuvieron en la misma localidad y quedó alojado en el Complejo Esperanza.
La Justicia investiga el caso como homicidio doblemente agravado por alevosía y por violencia de género, en grado de tentativa, además de violación de domicilio. La familia de la víctima también solicitó medidas de protección mientras la adolescente continúa recuperándose de las lesiones.
El ataque frente a su casa
La agresión ocurrió en el barrio Los Filtros cuando la adolescente regresaba a su vivienda. Según la denuncia, el acusado la sorprendió, la golpeó y la hirió con un arma blanca.
En medio del ataque, la joven decidió fingir que estaba muerta para intentar sobrevivir. El agresor dejó de golpearla y escapó del lugar.
Un vecino llamado Adrián asistió a la adolescente y la trasladó hasta un centro de salud. “Fui a buscar mi auto, una toalla y la llevamos al hospital porque se estaba desangrando en el piso”, contó a medios locales.
Según relató el hombre, la joven perdió el conocimiento durante el traslado. Los médicos lograron estabilizarla una vez que ingresó al centro de salud y actualmente continúa con su recuperación, aunque todavía no regresó al colegio.
La situación del adolescente detenido
La madre de la víctima, Romina, contó que su hija quedó afectada por la agresión y comenzará un tratamiento psicológico. También aclaró que entre la adolescente y el acusado no existía una relación sentimental: “El vínculo es de vecinos”.
La mujer explicó que ambos habían mantenido un contacto por Instagram a través de un amigo en común, aunque llevaban varios meses sin interactuar. Después del ataque, familiares, amigos y vecinos participaron el miércoles de una movilización en La Calera para reclamar justicia y acompañar a la adolescente.
“Estamos consternados, con miedo y sin poder dormir”, expresó la madre.
El abogado de la familia, Ezequiel Vicente, explicó que inicialmente imputaron al adolescente por agresiones graves. A pedido de la querella, la causa pasó a investigarse como homicidio doblemente agravado por alevosía y por violencia de género, en grado de tentativa, además de violación de domicilio.
El acusado permanece alojado en el Complejo Esperanza mientras avanza la investigación. La Justicia busca esclarecer las circunstancias en las que se produjo el ataque.

