Capozzi impulsa un proceso disciplinario tras el tenso cruce en la Cámara

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El diputado nacional de Provincias Unidas, Sergio Capozzi, presentó un proyecto para iniciar un procedimiento disciplinario que podría derivar en la exclusión de Juan Grabois de la Cámara de Diputados, luego de los fuertes cruces verbales registrados en el plenario de comisiones que debatía el proyecto de «Defensa de la Soberanía Nacional».
El episodio se produjo durante una reunión conjunta de las comisiones de Defensa Nacional, Relaciones Exteriores y Culto y Legislación Penal, en el anexo de la Cámara baja. Allí, el referente de Patria Grande protagonizó un enfrentamiento con legisladores de La Libertad Avanza, en el que, según se difundió, trató de «tontita» a Juliana Santillán y de «facho de mierda» a Carlos Zapata, además de encarar a muy corta distancia a otros diputados como Jairo Guzmán y Gerardo Huesen.
La tensión escaló al punto de obligar a Zapata, quien preside la comisión de Defensa, a dar por concluido el plenario de forma abrupta. Para Capozzi, esos hechos configuran una situación que «exige una respuesta institucional fundada» y justifican la puesta en marcha de los mecanismos disciplinarios previstos en el Reglamento de la Cámara y en la Constitución Nacional.
Qué prevé el proyecto presentado por Capozzi
El texto impulsado por el legislador rionegrino propone que la Presidencia de la Cámara de Diputados designe una comisión especial de cinco miembros. Ese cuerpo deberá investigar lo ocurrido, determinar la entidad de los hechos y elevar, en un plazo máximo de treinta días corridos desde su constitución, una recomendación fundada sobre la eventual exclusión de Grabois u otra sanción disciplinaria.
De acuerdo con el proyecto, el dictamen final deberá contener una descripción precisa de los hechos acreditados, su encuadre en el artículo 188 del Reglamento de la Cámara baja y en el artículo 66 de la Constitución Nacional, así como una evaluación de la proporcionalidad de la medida sugerida.
Fundamentos y alcance institucional del pedido
Capozzi subraya en los fundamentos que la potestad disciplinaria del Congreso debe ejercerse únicamente sobre «hechos concretos y acreditados» y no sobre valoraciones personales acerca del carácter, la salud o la pertenencia política del legislador involucrado. También recuerda que un eventual apartamiento no sólo impacta sobre el diputado señalado, sino también sobre la representación de sus votantes, razón por la cual exige una justificación «particularmente rigurosa».
- El proyecto aclara que no se cuestionan las posiciones de Grabois sobre Malvinas ni sus críticas al Poder Ejecutivo.
- El foco está puesto en determinar si existió un «desorden de conducta» por la reiteración de agravios y aproximaciones físicas confrontativas.
- Se menciona la intervención de otros diputados para intentar contener la situación y la negativa de Grabois a rectificarse.
- Para el autor, la persistencia del conflicto hasta la suspensión del plenario agrava el cuadro.
«La deliberación parlamentaria admite controversias intensas. Sin embargo, todos los representantes deben poder intervenir sin intimidaciones físicas y bajo condiciones que permitan a las autoridades conducir la reunión», advirtió Capozzi en los fundamentos.
Según el texto, si se comprobara la secuencia señalada —insultos personales, escalada de la discusión y necesidad de interrumpir la reunión—, el caso superaría el marco de un intercambio verbal aislado. En ese escenario, la Cámara debería pronunciarse sobre la conducta sostenida del legislador de Unión por la Patria y su impacto concreto en el normal funcionamiento del trabajo parlamentario. El debate sobre el futuro de Grabois en su banca quedará ahora en manos de los distintos bloques y de la eventual comisión investigadora.

