Choques entre estudiantes y Carabineros por recortes en educación

NewsITe
Al menos 17 personas fueron detenidas en el centro de Santiago de Chile tras una masiva movilización estudiantil contra posibles recortes a la educación pública, medida que forma parte del proyecto de presupuesto 2027 presentado por el presidente José Antonio Kast. La protesta, que tuvo como epicentro la tradicional avenida Alameda, terminó en enfrentamientos con Carabineros y abrió un nuevo frente de conflicto para el gobierno chileno.
La marcha fue convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y sumó la adhesión de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y del Colegio de Profesores, lo que le otorgó un carácter amplio y multisectorial. Según cifras oficiales de Carabineros, difundidas por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, participaron cerca de 6.000 personas, en una jornada que comenzó de manera pacífica y terminó con incidentes.
“Hasta el momento, el balance es el siguiente: hay 17 personas detenidas, las cuales podrían eventualmente aumentar de acuerdo a la finalización de los eventos y de la actuación de Carabineros de Chile”, informó Pavez. El funcionario remarcó además que no se registraron saqueos ni efectivos policiales lesionados, un dato relevante en un país con fuertes antecedentes de conflictividad social desde el estallido de 2019.
Durante la movilización, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y carros hidrantes para dispersar a los manifestantes, que en algunos casos respondieron con piedras, botellas y palos. La consigna más escuchada fue: “¡Y va a caer y va a caer, la educación de Pinochet!”, en referencia al modelo educativo heredado de la dictadura (1973-1990), que profundizó el rol del sector privado y dejó en segundo plano la inversión estatal.
Críticas al presupuesto y defensa de la educación pública
Desde temprano, miles de jóvenes se concentraron en la emblemática plaza Italia y marcharon rumbo al palacio de La Moneda, sede del gobierno chileno. Entre pancartas, tambores y banderas, reclamaron que no se reduzcan los fondos destinados a universidades y establecimientos públicos y que se garantice la continuidad y ampliación de la gratuidad en la educación superior.
“Es una jornada muy importante para oponerse a los recortes que vamos a enfrentar. El hecho de que se precaricen los recursos hace que las instituciones funcionen de manera inadecuada”, sostuvo Luis Pino, estudiante de ingeniería de 22 años, en declaraciones reproducidas por medios locales. La imagen de una manifestante, vestida de negro y enfrentando los chorros de agua con una cabeza de maniquí con el rostro de Kast en una mano, se volvió una de las postales de la jornada.
El presidente chileno había señalado el día anterior que mantendría la gratuidad de la educación superior pública para más de 600.000 estudiantes, luego de las críticas que generaron trascendidos sobre eventuales límites a ese beneficio. En paralelo, el gobierno anunció un aumento del 9,1% en el presupuesto de seguridad y del 8,1% en los fondos orientados al crecimiento y el empleo, prioridades que, según organizaciones estudiantiles y gremiales, podrían ir en detrimento de la inversión educativa.
- Al menos 17 personas detenidas en el centro de Santiago.
- La protesta fue encabezada por la Confech y respaldada por la CUT y el Colegio de Profesores.
- La marcha reunió a unas 6.000 personas según Carabineros.
- Hubo uso de gases lacrimógenos y carros hidrantes para dispersar la movilización.
- El presupuesto 2027 promete mantener la gratuidad pero prioriza seguridad y empleo.
“El hecho de que se precaricen los recursos hace que las instituciones funcionen de manera inadecuada”, advirtió el estudiante Luis Pino, reflejando la preocupación del movimiento estudiantil chileno frente al nuevo presupuesto.
Con el debate presupuestario recién iniciado en el Congreso chileno, las organizaciones estudiantiles anticiparon que seguirán en las calles si el gobierno insiste con eventuales recortes a la educación pública. Los choques en Santiago vuelven a poner en primer plano una demanda histórica de la sociedad chilena: un sistema educativo más equitativo, con fuerte presencia estatal y acceso garantizado para los sectores populares.

