Guzmán acusó a Grabois de “acting” tras el cruce por Malvinas

Guzmán bajó el tono pero cuestionó la reacción de Grabois

Jairo Guzmán respondió a Juan Grabois tras el cruce en Diputados

NewsITe

El diputado nacional de La Libertad Avanza por Santa Cruz, Jairo Guzmán, se refirió al escándalo que protagonizó junto a su par de Unión por la Patria, Juan Grabois, durante el plenario de comisiones en el que se debatía el proyecto de Defensa de la Soberanía de Malvinas. El legislador libertario consideró que el episodio desvió la atención de un tema de fondo “mucho más importante” para el país.

Guzmán sostuvo que la cuestión Malvinas tiene un impacto especial en su provincia. “El tema Malvinas afecta al más íntimo de los santacruceños”, subrayó en declaraciones televisivas, al remarcar la carga simbólica y política que el debate sobre la soberanía mantiene en el sur argentino, donde residen excombatientes y familiares de caídos en la guerra.

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Respecto del cruce con Grabois, el diputado libertario admitió que el episodio “no está bueno” y que “no deja algo bueno tampoco en la sociedad”, en referencia a la imagen de tensión y posibles agresiones físicas en el ámbito legislativo. Sin embargo, buscó relativizar la situación y afirmó que, a su entender, la reacción de su colega tuvo una cuota de sobreactuación.

“Yo mido un metro ochenta y seis. O sea, no me viene a pegar; hace todo un acting”, lanzó Guzmán, al sugerir que el dirigente de Unión por la Patria exageró su postura en medio de la discusión. De todos modos, añadió que, si no se trató de una actuación, “habría que hacerle algún tipo de control psicológico, psiquiátrico al diputado”.

El santacruceño aseguró que su decisión en ese momento fue no responder físicamente ni escalar el conflicto. “Yo no hice absolutamente nada. Si yo hacía algo, podía haber terminado en una situación de violencia de otra manera. Decidí quedarme quieto porque creo que también le debemos eso a la sociedad”, explicó, en alusión a la responsabilidad de los legisladores de preservar la institucionalidad.

El trasfondo del debate y las tensiones en el Congreso

Guzmán reconoció que realizó comentarios mientras hablaba la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, pero sostuvo que ese intercambio verbal no justifica ningún avance hacia la confrontación física. “Uno hace algún comentario, el otro diputado te puede responder. A mí me pasa habitualmente, pero no se justifica ante nada un grado de escalada de violencia”, insistió.

En línea con la discusión de fondo, el legislador oficialista cuestionó a sectores de la oposición por lo que consideró una postura contradictoria en materia de política internacional. “Ellos hablan mucho de violación a la soberanía argentina y hablan tanto de soberanía y defienden la violación a la soberanía del Estado de Israel”, apuntó, cruzando así el debate por Malvinas con la agenda geopolítica y el conflicto en Medio Oriente.

El diputado aseguró además que este no fue el primer episodio tenso que atraviesa dentro del Congreso. “Habitualmente a mí me ha tocado vivir situaciones donde diputados se me han acercado a querer invitarme a las piñas”, relató. Sin dar nombres, recordó un hecho ocurrido cuando recién asumía su banca: un legislador lo increpó en un pasillo y, según su versión, “automáticamente quería irse a las trompadas”.

“Decidí quedarme quieto porque creo que también le debemos eso a la sociedad”, remarcó Guzmán al justificar su reacción en el cruce con Grabois.

El episodio vuelve a poner bajo la lupa el clima de alta tensión que se vive en la Cámara de Diputados en debates sensibles como el de la soberanía sobre las Islas Malvinas, donde se entremezclan posiciones ideológicas, disputas partidarias y acusaciones cruzadas que muchas veces se alejan del foco central del debate.

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