Mucha lluvia: la región entra en la fase más crítica de El Niño

El Servicio Meteorológico Nacional aumentó la probabilidad de lluvias normales o superiores a lo habitual entre octubre y diciembre.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó su pronóstico climático trimestral, en el que encuadra al norte bonaerense y sur de Santa Fe en una zona que experimentará lluvias por encima de lo normal, en el marco del desarrollo de El Niño que ya se encuentra activo desde junio. El dato saliente es que aumentaron las probabilidades de que se dé este fenómeno respecto del último reporte, publicado a finales de agosto.

El informe del SMN busca anticipar, mediante estadísticas y a través del consenso de modelos globales, cómo será el desarrollo de las lluvias y las temperaturas en las distintas regiones del país.

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Para el trimestre octubre-noviembre-diciembre, la región tendrá lluvias en valores normales o por encima de lo normal. Las autoridades provinciales ya anticiparon, en varias de las reuniones periódicas que vienen desarrollando en el marco de la llegada de El Niño, que los últimos meses del 2026 serán los más críticos del fenómeno que se extenderá, al menos, hasta el otoño de 2027.

En el pronóstico climático trimestral correspondiente al trimestre septiembre-octubre-noviembre, el porcentaje de probabilidad de lluvias normales o superiores a lo normal en Rosario era de entre 40 y 45 por ciento, mientras que en el último reporte conocido este miércoles, que contempla el segmento octubre-noviembre-diciembre, el margen de probabilidad aumentó a entre el 50 y el 55 por ciento.

Temperaturas más bajas

Por su parte, en el apartado sobre temperaturas, desde el SMN marcaron que la zona experimentará hasta un 45% de probabilidades de registrar temperaturas normales o inferiores a lo normal.

El Niño ocurre cuando la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial supera 0,5º en promedio de manera persistente durante cinco trimestres móviles (que se actualizan cada mes) y esto, a su vez, se acopla con el fortalecimiento o debilitamiento de los vientos alisios (vientos tropicales que soplan regularmente de este a oeste). En un año sin desequilibrios, esos vientos mueven las aguas cálidas hacia la zona del sudeste asiático y Oceanía para darle espacio al surgimiento de aguas frías y ricas en nutrientes desde las profundidades de las costas de Sudamérica. Basta apenas con que alguna de las variables cambie su regularidad para que ese equilibrio se rompa naturalmente, algo que pasa cada dos a siete años y que dé paso a un fenómeno que suele durar entre 9 y 12 meses.

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