Estados Unidos pone fin a la coalición contra el Estado Islámico en Irak

NewsITe
El Pentágono anunció el cierre formal de la operación Resolución Inherente, la misión de la coalición liderada por Estados Unidos creada en 2014 para combatir al Estado Islámico (EI) en Irak. La decisión marca un punto de inflexión tras una década de despliegue militar internacional en ese país, que se extendió también a la vecina Siria.
Según detalló el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, a partir de ahora serán las Fuerzas de Seguridad Iraquíes —incluidos los Peshmerga kurdos y otros cuerpos de la región del Kurdistán— quienes asuman el liderazgo exclusivo de las operaciones para garantizar la seguridad interna y contener a los remanentes del EI que aún operan de manera dispersa en el territorio.
“Las Fuerzas de Seguridad Iraquíes, incluidos los Peshmerga y otros cuerpos de seguridad de la región del Kurdistán iraquí, liderarán el esfuerzo continuo para garantizar la seguridad de Irak y mantener bajo control los restos del Estado Islámico”, indicó Parnell en un comunicado. Con esta definición, Washington deja claro que la responsabilidad principal frente a las amenazas que persisten recae ahora en el Gobierno de Bagdad.
Apoyo limitado pero sostenido de Estados Unidos
Pese al fin de la misión de combate de la coalición, Estados Unidos no se retirará completamente del escenario iraquí. El Pentágono confirmó que continuará brindando formación específica y apoyo de inteligencia a sus socios en Irak, en el marco de una cooperación militar más acotada y centrada en el fortalecimiento de capacidades locales.
En sintonía con el anuncio estadounidense, el primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, comunicó este miércoles la conclusión oficial de la misión de la coalición internacional en su territorio. El dirigente había señalado en agosto que el 30 de septiembre sería el plazo definitivo para cerrar la etapa de presencia militar de la coalición y completar la retirada de las tropas extranjeras.
La campaña contra el EI se originó en 2014, cuando la organización yihadista llegó a controlar vastas zonas de Irak y Siria, proclamando un autodenominado califato. Desde entonces, fuerzas iraquíes y kurdas, con apoyo aéreo y logístico de la coalición internacional, lograron recuperar las principales ciudades y debilitar sustancialmente la estructura del grupo extremista.
Un nuevo escenario de seguridad para Irak
En 2024, Washington y Bagdad acordaron una retirada gradual de las tropas estadounidenses, siete años después de que el Gobierno iraquí declarara, a fines de 2017, la liberación total del país de los militantes del EI. Sin embargo, analistas advierten que las células durmientes del grupo siguen activas en áreas rurales y zonas de difícil acceso, por lo que el desafío de seguridad continúa.
- Fin formal de la operación Resolución Inherente, iniciada en 2014.
- Fuerzas iraquíes y Peshmerga pasan a liderar totalmente la seguridad.
- Estados Unidos mantendrá apoyo en entrenamiento e inteligencia.
- Retirada gradual de tropas acordada entre Washington y Bagdad.
“La responsabilidad principal de afrontar los retos de seguridad pendientes en Irak recae ahora en el Gobierno iraquí”, señaló el comunicado difundido por el Pentágono.
Con la salida de la coalición internacional, Irak ingresa en una nueva etapa en la que deberá consolidar sus instituciones de defensa, gestionar las tensiones internas y evitar que los restos del Estado Islámico o nuevas organizaciones extremistas vuelvan a ganar terreno. El apoyo externo continuará, pero el peso de la estabilidad recae, cada vez más, sobre las autoridades y las fuerzas locales.

