Estudios relacionan dormir mal con mayor riesgo de sufrir ACV y migrañas

EL INSOMNIO AFECTA A ALREDEDOR DEL 22% DE LA POBLACIÓN DEL MUNDO

Investigadores italianos analizaron datos de más de 1,3 millones de personas y detectaron que las dificultades persistentes para descansar se asocian –en más del 25 por ciento– con mayor posibilidad de eventos cerebrovasculares. Al mismo tiempo, un equipo de la Universidad Médica de Wrocław, en Polonia, halló que las dificultades para conciliar el sueño, los despertares frecuentes y la somnolencia diurna se asociaron con más días de cefalea al mes y menor bienestar.

El insomnio se asocia con un riesgo de accidente cerebrovascular, según una revisión publicada en Sleep Medicine Reviews que reunió datos de más de 1,3 millones de participantes. El estudio también vinculó este trastorno con una mayor probabilidad de hospitalización y con problemas de salud mental y cerebral, aunque sus autores advierten que no demuestra una relación directa de causa y efecto. La investigación fue elaborada por especialistas del Istituto delle Scienze Neurologiche di Bologna, en Italia, y contó con financiamiento de la Academia Europea de Neurología (EAN). El objetivo fue examinar el alcance de las consecuencias que puede tener el insomnio más allá del cansancio, la irritabilidad o la falta de concentración durante el día.

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Sueño, estadística y revisión

El insomnio se define como la dificultad persistente para conciliar el sueño o mantenerlo, pese a disponer de las condiciones adecuadas para descansar. Para ser considerado un trastorno, debe además afectar el funcionamiento cotidiano de la persona.

Un estudio reciente de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño (Amsue) reveló que la mitad de la población tiene dificultades para conciliar el sueño. Las razones principales están relacionadas con el estrés emocional, especialmente por las preocupaciones que se activan al final del día.

Un metaanálisis previo estimó que el insomnio que cumple con los criterios diagnósticos internacionales afecta a alrededor del 22% de la población general. Esa frecuencia llevó a los investigadores a analizar su posible vínculo con siete indicadores: demencia, ACV, depresión, suicidio, mortalidad, lesiones laborales y hospitalización.

Atención y prevención

“El insomnio merece atención como señal de alerta sobre el estado de la salud cerebral y mental”, señaló Luca Vignatelli, autor principal del trabajo e integrante del instituto de Bolonia. Según el especialista, reconocer y tratar el problema debería formar parte de una estrategia de prevención.

Para revisar la relación entre el insomnio y el accidente cerebrovascular, el equipo identificó nueve estudios y pudo incluir seis en un metaanálisis. En conjunto, esos trabajos reunieron a 1.343.164 participantes. El resultado indicó que las personas con insomnio presentaban un riesgo un 26% superior de sufrir un ACV, con una razón de riesgo de 1,26 y un intervalo de confianza del 95% de entre 1,05 y 1,53. La intensidad de la asociación, sin embargo, no fue igual en todos los estudios analizados.

Los autores realizaron búsquedas en las bases médicas Medline y Embase hasta agosto de 2025. Además de recopilar revisiones sistemáticas ya publicadas, llevaron a cabo análisis propios sobre ACV, hospitalizaciones y lesiones laborales, ya que no encontraron revisiones previas con metaanálisis para todos esos puntos.

Probabilidad de hospitalización

Otro de los resultados del estudio se relacionó con los ingresos hospitalarios por cualquier causa. Cinco investigaciones abordaron esa cuestión y tres fueron incorporadas al metaanálisis, con datos de 517.620 personas.

El insomnio se asoció con una probabilidad 28% mayor de hospitalización, según la estimación obtenida por los investigadores. El cálculo arrojó una razón de posibilidades de 1,28, con un intervalo de confianza del 95% de entre 1,14 y 1,43.

“El sueño debería formar parte del diálogo sobre la salud cerebral a cualquier edad”, afirmó Stefan Seidel, uno de los autores. También planteó la necesidad de incluir la detección y el tratamiento del insomnio en programas de salud de comunidades, escuelas y lugares de trabajo.

Los autores remarcaron que los resultados describen asociaciones y no permiten afirmar que el insomnio cause por sí solo un ACV, una demencia o una hospitalización. Una persona puede presentar otros factores de riesgo que influyan en esos desenlaces.

Doble vinculación

Por otra parte, un estudio efectuado en Polonia con 5311 adultos encontró que las personas con migraña tenían más problemas para dormir que quienes no habían sufrido dolores de cabeza en el último año. El 64,1% del primer grupo presentó mala calidad del sueño, frente al 38,7% del grupo sin cefaleas.

La investigación realizada por científicos de la Universidad Médica de Wrocław y publicada en The Journal of Headache and Pain también encontró una mayor tendencia a descansar y realizar actividades en horarios tardíos entre las personas con migraña. Para medir el descanso, los investigadores aplicaron el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh.

Los investigadores señalaron que la relación entre sueño y migraña parece actuar en ambos sentidos. Dormir poco, despertarse varias veces o mantener horarios irregulares podría aumentar la sensibilidad al dolor. Al mismo tiempo, los ataques de migraña pueden dificultar el descanso nocturno.

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