El máximo tribunal de la Ciudad ratificó las penas a dos policías

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El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dejó firmes las condenas a prisión perpetua contra los policías Gabriel Alejandro Isassi y Juan José Nieva por el crimen de Lucas Santiago González, el joven futbolista asesinado a balazos en noviembre de 2021 en el barrio porteño de Barracas.
La decisión del máximo tribunal local se conoció tras el rechazo de la queja presentada por las defensas de ambos efectivos, quienes habían intentado revertir el fallo de la Sala III de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional. Esa instancia ya había confirmado las duras penas impuestas en primera instancia.
Isassi y Nieva fueron encontrados culpables como coautores del homicidio quíntuplemente agravado de González, en concurso con la tentativa de homicidio agravada de los tres adolescentes que lo acompañaban aquella madrugada y la privación ilegítima de la libertad. En el caso de Isassi, además, se ratificó una condena por falsedad ideológica, al haberse determinado que intentó alterar la versión de los hechos en perjuicio de las víctimas.
Un operativo ilegal y una agresión inmediata
El hecho ocurrió el 17 de noviembre de 2021, cuando los integrantes de la Brigada 6 de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad interceptaron el auto en el que viajaban Lucas y sus amigos. Lo hicieron a bordo de un vehículo sin identificación oficial ni patente, y descendieron armados y sin portar identificación visible, según quedó acreditado en la causa.
Ante esa situación, los adolescentes creyeron estar ante un intento de robo y trataron de huir. Los policías, de acuerdo con la reconstrucción judicial, abrieron fuego contra el vehículo en movimiento. Uno de los disparos impactó en la cabeza de Lucas González, que fue trasladado de urgencia y murió al día siguiente a causa de la gravísima herida.
Fundamentos del TSJ para rechazar la queja
Las defensas de los acusados habían planteado ante el TSJ una serie de objeciones vinculadas al principio de congruencia, a la valoración de la prueba producida durante el juicio, a la aplicación de agravantes y a las causales de justificación de la conducta policial. Sin embargo, el tribunal entendió que ninguna de esas cuestiones alcanzaba entidad constitucional ni evidenciaba arbitrariedad en las sentencias previas.
- El TSJ consideró que la interceptación del vehículo resultó injustificada.
- Sostuvo que la agresión policial fue inmediata y desproporcionada.
- Remarcó que uno de los oficiales llevó adelante maniobras posteriores para encubrir lo sucedido.
El máximo tribunal local concluyó que el recurso de queja no reunía los requisitos formales ni sustanciales para habilitar una revisión extraordinaria del caso y, de esa manera, dejó firmes las condenas a prisión perpetua.
Con este pronunciamiento, la causa por el crimen de Lucas González llega a una instancia de consolidación de las responsabilidades penales de los dos efectivos, en un fallo que vuelve a poner bajo la lupa el accionar de las fuerzas de seguridad y reaviva el debate sobre el uso de la fuerza, los controles internos y las políticas públicas para prevenir hechos de violencia institucional.
El caso, que generó una fuerte conmoción social y movilizaciones en la Ciudad de Buenos Aires, se convirtió en emblema de las denuncias por gatillo fácil y es seguido de cerca por organismos de derechos humanos y asociaciones civiles, que destacan la importancia de las condenas firmes como un mensaje contra la impunidad.

