Los títulos soberanos en dólares perdían en promedio 1,8% este lunes, mientras que el S&P Merval retrocedía 1,5% y acumulaba seis ruedas consecutivas en baja. El riesgo país subía 32 unidades hasta los 641 puntos básicos, su nivel más alto desde diciembre del año pasado.

Los activos financieros argentinos operaban en baja este lunes, en una jornada atravesada por nuevas señales negativas de la economía y una menor disposición de los inversores a posicionarse en títulos locales. Los bonos soberanos y las acciones registraban pérdidas, mientras el dólar mostraba una leve suba y el riesgo país volvía a superar los 600 puntos básicos.
A las 12:00, los Bonares y Globales negociaban con una caída promedio del 1,8%. En paralelo, el riesgo país elaborado por JP Morgan avanzaba 32 unidades hasta los 641 puntos básicos, el registro más elevado desde el 2 de diciembre del año pasado.
La tendencia también alcanzaba al mercado accionario. El índice S&P Merval de la Bolsa porteña retrocedía 1,5%, hasta ubicarse alrededor de los 2.850.000 puntos, y encadenaba su sexta rueda consecutiva con pérdidas. En ese período acumulaba una caída cercana al 7%.
El comportamiento de los mercados coincidió con la difusión de datos negativos sobre la economía argentina. El Gobierno viene de informar una fuerte caída del consumo y un aumento de la pobreza, mientras que los últimos indicadores de actividad alimentaron las advertencias sobre la posibilidad de una recesión a un año de las elecciones presidenciales.
El Tesoro enfrenta vencimientos por $8,1 billones
En medio de la caída de los activos, el Tesoro realiza este lunes una nueva licitación de deuda de corto plazo frente a vencimientos por aproximadamente $8,1 billones, equivalentes a unos USD 5.300 millones.
La oferta incluye una Lecap corta (S13N6), una Lecer (X29E7), dos Bontam (TMF27 y TML27) y cuatro instrumentos dollar linked (D30O6, D30N6, D31M7 y TZV27).
Al igual que en las dos licitaciones realizadas durante agosto, el Tesoro no incluyó instrumentos cuyo vencimiento se produzca durante el próximo mandato presidencial, es decir, desde diciembre de 2027 en adelante.
El contexto internacional tampoco ofrecía respaldo para los activos argentinos. Los principales índices de Wall Street registraban retrocesos de hasta 1%, mientras que entre los ADR y acciones argentinas negociadas en Nueva York predominaban las pérdidas. Central Puerto encabezaba las bajas con una caída del 6%, seguida por Bioceres, que retrocedía 4,3%.
En sentido contrario, el petróleo operaba con fuertes subas. El crudo avanzaba más de 3% y el barril de Brent del Mar del Norte alcanzaba los USD 107,70.
Actividad, pobreza y confianza en el Gobierno
Desde Cohen Aliados Financieros señalaron que los activos argentinos atraviesan un escenario en el que “el frente externo y el interno” operan simultáneamente en contra. La firma indicó que las tasas largas de Estados Unidos permanecieron en máximos. Sin embargo, consideró que el retroceso de la deuda argentina superó el impacto explicado únicamente por el contexto internacional.
“Los datos de la semana no ayudaron. La actividad cayó con fuerza en julio y deja a la economía al borde de una recesión técnica. Mientras la pobreza repuntó en el primer semestre, sumando un factor de riesgo político a un año de las elecciones. La única nota positiva la dieron los salarios privados, que volvieron a ganarle a la inflación”, analizaron desde Cohen.
A esos indicadores se sumó el retroceso del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella. Según Ammiel Pardo, Senior Economist de Aldazabal y Compañía, el indicador cayó 5,9% mensual durante septiembre y regresó a niveles similares a los registrados en julio, cuando había alcanzado su menor valor desde el comienzo de la gestión de Javier Milei.
Pardo señaló que la caída se produjo pese a que el Índice de Confianza del Consumidor había registrado una mejora mensual del 2,4% durante el mismo período. El ICG quedó en 38,7 puntos sobre una base de 100, un 0,4% por debajo del nivel registrado en septiembre del año pasado.
A pesar de ese retroceso, el economista indicó que el nivel actual del índice continúa por encima de los registros observados a la misma altura de los cuatro mandatos presidenciales anteriores.

