La pobreza se mantendría en niveles similares, según CEDLAS

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El economista Leopoldo Tornarolli, investigador del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), anticipó que el próximo informe del INDEC sobre pobreza e indigencia mostraría niveles muy similares a los registrados durante el primer semestre del año. De acuerdo con su análisis, no se esperan modificaciones significativas en el corto plazo.
En declaraciones radiales, Tornarolli señaló que el dato oficial correspondiente al segundo semestre «no va a ser tan distinto al del primero» y estimó que podría ubicarse apenas un punto por encima o por debajo del registro previo. Esta estabilidad relativa se explicaría por la ausencia de variaciones bruscas en los factores que determinan la línea de pobreza y de indigencia.
El especialista recordó que, desde el segundo semestre de 2023 —primer dato de pobreza bajo la gestión de Javier Milei—, la dinámica de precios de las canastas básicas mostró distintos comportamientos. Durante la segunda parte de 2024 y buena parte de 2025, los valores de esas canastas se ubicaron por debajo de la inflación general, lo que otorgó un margen de alivio relativo a los hogares más vulnerables.
Sin embargo, ese proceso se revirtió parcialmente en los meses siguientes. Según Tornarolli, se observó un movimiento más errático: en algunos períodos las canastas básicas aumentaron por encima de la inflación y, en otros, quedaron rezagadas. Esta alternancia impidió consolidar una mejora sostenida en los indicadores sociales y contribuye a explicar por qué el porcentaje de personas bajo la línea de pobreza no muestra cambios drásticos.
El rol del mercado laboral y la evolución reciente
El investigador del CEDLAS remarcó que los ingresos laborales representan alrededor del 75% de los recursos de los hogares, por lo que la evolución del mercado de trabajo resulta clave para proyectar el comportamiento de la pobreza. En ese sentido, advirtió que es necesario seguir de cerca la creación de empleo, la calidad de los puestos y la recuperación del poder adquisitivo de los salarios.
Al comparar la situación actual con la de 2023, Tornarolli estimó que la baja de la pobreza ronda entre dos y tres puntos porcentuales, lejos de los ocho puntos de reducción que algunos discursos oficiales mencionan. Recordó que el indicador alcanzó su pico máximo en el primer semestre de 2024, con un 52,9% de las personas por debajo de la línea de pobreza, y luego inició un proceso de descenso.
Tras ese máximo, el índice retrocedió al 38,1% en el segundo semestre de 2024, se ubicó en 31,6% en el primer semestre de 2025 y llegó al 28,2% en el segundo semestre de ese año. Ese último dato marcó una ruptura en la tendencia de mejora y abrió un interrogante sobre la capacidad de la economía para seguir reduciendo la pobreza en un contexto de alta inflación y recuperación desigual.
Perspectivas para el segundo semestre
- El próximo dato oficial del INDEC se ubicaría en torno a los niveles actuales, con variaciones mínimas.
- La evolución de las canastas básicas y de los salarios será determinante para definir el rumbo social.
- El mercado laboral continúa siendo el principal sostén de los ingresos de los hogares.
«El número de pobreza del segundo semestre no va a ser tan distinto al del primero… puede estar un punto arriba o un punto abajo, pero no va a haber grandes cambios», afirmó Leopoldo Tornarolli.
Para el economista, la pobreza se encuentra hoy «un poco más por debajo» de los niveles observados al inicio del Gobierno de Milei, aunque todavía persisten desafíos estructurales para consolidar una reducción duradera. El desempeño de la actividad económica, la inflación y las políticas de ingresos serán, una vez más, factores centrales para definir el mapa social argentino en los próximos meses.

