Viale cruzó al Gobierno por el relato económico y social

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El periodista Jonatan Viale lanzó una dura crítica al Gobierno de Javier Milei al advertir sobre el riesgo de que el Presidente reciba una versión edulcorada de la realidad económica y social. En su editorial en el programa Pan y Circo, por Radio Rivadavia, habló de la existencia de un posible “diario de Yrigoyen” alrededor del jefe de Estado, en referencia al histórico mito sobre los informes optimistas que le acercaban al expresidente Hipólito Yrigoyen para ocultarle la gravedad de la situación.
Viale sostuvo que percibe que parte del círculo cercano a Milei “le oculta o le cuenta mal” lo que pasa en la calle, en los comercios y en los hogares argentinos. A partir de esa mirada, cuestionó la brecha entre el discurso oficial que reivindica un proceso de crecimiento y los datos duros que muestran una economía que todavía no logra despegar para amplios sectores de la población.
El conductor analizó los últimos números del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio, que registró una caída del 2,9% interanual. Detalló que la industria se contrajo 4,6%, el comercio 5,1% y la construcción 3,3%, y remarcó que estos indicadores contrastan con el relato de recuperación que, según entiende, predomina en el Gobierno nacional.
Datos de pobreza, herencia recibida y reclamos sociales
En otro tramo de su comentario, Viale se detuvo en las cifras de pobreza y en la forma en que el oficialismo comunica esos datos. Cuestionó que el Presidente celebrara que 14 millones de personas habrían salido de la pobreza en un contexto en el que, de acuerdo con las estadísticas oficiales, la cantidad de pobres aumentó en el primer semestre del año. Para el periodista, esa lectura genera confusión y erosiona la credibilidad del discurso gubernamental.
Si bien reconoció que existe una mejora respecto de la situación heredada y admitió que la pobreza “bajó” en relación con el peor momento de la crisis, remarcó que la explicación basada únicamente en la herencia ya no alcanza. “Milei ya lleva casi tres años. Y es perfectamente legítimo pedirle vivir mejor”, subrayó, al plantear que los ciudadanos esperan resultados concretos en sus ingresos y en su calidad de vida.
Estado de ánimo social y cambio en la matriz productiva
Viale también abordó el impacto social del ajuste y describió un clima marcado por la incertidumbre, la angustia y el temor al futuro. Hizo referencia a encuestas que registran mayor endeudamiento de los hogares, recortes en gastos básicos y una caída persistente del consumo, aun en rubros esenciales. Según su análisis, estos datos explican el creciente malestar con la política económica, más allá de que una parte de la sociedad siga apoyando el rumbo general.
En relación con el modelo productivo, advirtió que el crecimiento se concentra en sectores como minería, petróleo y gas, agro, pesca, finanzas y litio, mientras que persisten interrogantes sobre el destino de la industria, el comercio y la construcción, históricamente grandes generadores de empleo. También puso el foco en la expansión del trabajo informal y reclamó que las transformaciones estructurales se traduzcan en empleos registrados y mejores condiciones laborales.
Críticas a la oposición y llamado a corregir el rumbo
- Viale cuestionó que el oficialismo use los antecedentes de la oposición como “consuelo” político.
- Recordó la crisis posterior a las PASO de 2019 y advirtió sobre el riesgo de repetir un escenario de tensión económica.
- Planteó que “la mayor fortaleza del Gobierno son sus rivales”, pero señaló que eso no exime a Milei de responsabilidad.
“Gobernar no es solamente tener razón. Gobernar es que la gente viva mejor en algún momento. Es un sueldo digno, un trabajo, un asado cada tanto, un autito, vacaciones”, resumió Viale en el cierre de su editorial.
Para el periodista, el desafío central del Gobierno pasa por sostener el programa económico sin perder de vista el impacto cotidiano que las decisiones tienen sobre los sectores medios y populares. En esa línea, pidió evitar el autoelogio permanente y fortalecer los mecanismos para captar el “humor social real”, lejos de cualquier “diario de Yrigoyen” que pueda distorsionar la foto del país.

