San Nicolás renovó su fe en la Virgen del Rosario

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Miles de peregrinos de distintos puntos del país se congregan este viernes en San Nicolás de los Arroyos para celebrar a la Virgen del Rosario, al cumplirse 43 años de las primeras apariciones relatadas por una vecina de la ciudad. Como cada 25 de septiembre, la ciudad ribereña se convierte en uno de los principales centros de devoción mariana de la Argentina.
Bajo el lema pastoral de este año, “Madre, tu mirada nos sostiene”, los fieles llegan a pie, en micros o en vehículos particulares para agradecer favores recibidos, presentar intenciones de oración y participar de las actividades centrales en el Santuario Mariano, ubicado a orillas del río Paraná.
Desde temprano, largas filas se forman en torno al templo para acceder a la imagen de la Virgen. A partir de las 15.00 está prevista la procesión por las calles aledañas, seguida por el rezo del Santo Rosario y la misa central, que será presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Hugo Santiago. Se espera la presencia de delegaciones organizadas de parroquias, movimientos y comunidades religiosas de diversas provincias.
Las apariciones que transformaron a San Nicolás
La historia que dio origen a esta masiva manifestación de fe se remonta a 1983. Ese año, Gladys Quiroga de Motta, vecina de San Nicolás de los Arroyos, afirmó que mientras rezaba el Rosario en su habitación se le apareció una mujer vestida de azul, con el Niño Jesús en brazos y un rosario en la mano. Aquella experiencia, según relató, fue la primera de una serie de apariciones que marcaron su vida y la de toda la ciudad.
Guiada por sacerdotes y acompañada por la comunidad, Quiroga de Motta registró en un testamento espiritual cada una de las manifestaciones que aseguraba recibir de la Virgen María. Estos escritos, que circularon en ámbitos eclesiales y entre los devotos, consolidaron la fama de San Nicolás como lugar de gracia y oración, impulsando peregrinaciones crecientes año tras año.
Reconocimiento de la Iglesia y crecimiento del Santuario
Tras un largo proceso de discernimiento y estudio, la Iglesia Católica emitió en mayo de 2016 un pronunciamiento clave: el entonces obispo de San Nicolás, monseñor Héctor Cardelli, firmó un decreto por el cual reconoció oficialmente el “carácter sobrenatural” de los acontecimientos vinculados con las apariciones de la Virgen en la ciudad. El documento supuso un fuerte respaldo eclesial a la devoción popular que ya se vivía en la zona.
- Reconocimiento diocesano del origen sobrenatural de las apariciones.
- Consolidación del Santuario como centro mariano de alcance nacional.
- Incremento sostenido de peregrinaciones y celebraciones anuales.
Desde entonces, el Santuario de la Virgen del Rosario se afianzó como un punto de referencia para miles de católicos que buscan allí un espacio de silencio, oración y acompañamiento espiritual. Durante las jornadas centrales, se organizan confesiones, misas sucesivas, bendiciones de objetos religiosos y momentos de adoración eucarística.
La oración de los peregrinos en San Nicolás
En paralelo a las celebraciones litúrgicas, muchos fieles eligen detenerse en la clásica oración a la Virgen de San Nicolás, que fue difundida a partir del testimonio de la propia Gladys. En ella, los devotos expresan su deseo de consagrarse a María, de confiarle sus preocupaciones cotidianas y de pedirle protección en tiempos de incertidumbre.
¡Oh Madre, quiero consagrarme a ti! Virgen María, hoy consagro mi vida a ti. Siento necesidad constante de tu presencia en mi vida, para que me protejas, me guíes y me consueles. Sé que en ti mi alma encontrará reposo y la angustia en mí no entrará. Mi derrota se convertirá en victoria, mi fatiga en ti fortaleza es. Amén.
Con una mezcla de emoción, silencio y cantos marianos, San Nicolás vuelve a transformarse este 25 de septiembre en un gran santuario a cielo abierto. Mientras la Iglesia local renueva su compromiso pastoral con los peregrinos, la devoción a la Virgen del Rosario reafirma su lugar como una de las manifestaciones de fe más populares del país.

