Los cruces por el ajuste en discapacidad reabren la interna libertaria

NewsITe
Las diferencias públicas de la senadora Patricia Bullrich con el Gobierno nacional, esta vez por el ajuste en las partidas de discapacidad previsto en el Presupuesto 2027, volvieron a encender las alarmas dentro de La Libertad Avanza (LLA) y agitaron viejos fantasmas sobre la unidad del espacio de centroderecha de cara a las presidenciales del año próximo.
En la Casa Rosada y en el oficialismo parlamentario sostienen que Bullrich repite un esquema ya conocido: marca distancia en temas sensibles, pero sin romper formalmente con el espacio que hoy respalda al presidente Javier Milei. Aun así, en los pasillos del Congreso crece la expectativa sobre sus próximos pasos y se reconoce que el Ejecutivo deberá desplegar una estrategia de contención política para evitar una fractura que reconfigure el tablero electoral.
El ruido interno se intensificó luego de que el ex titular de la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, planteara la necesidad de reconstruir una alternativa opositora con rasgos similares a Juntos por el Cambio. Desde el oficialismo relativizan ese planteo, pero admiten que un eventual distanciamiento de Bullrich podría darle volumen a un nuevo armado que combine figuras del PRO y sectores del radicalismo.
Presión por la unidad y temor a la fragmentación del voto
Entre los dirigentes más cautelosos de LLA se repite la consigna de que es “responsabilidad” del Gobierno mantener a Bullrich dentro de la coalición libertaria para evitar la dispersión del electorado de centroderecha. Señalan que el oficialismo cuenta con herramientas políticas, institucionales y de gestión para sostener esa alianza, y que una salida ruidosa de la senadora podría abrir la puerta a una competencia directa por el mismo segmento de votantes.
Otros sectores, sin embargo, relativizan el riesgo. En el entorno más cercano a la vicepresidenta definen a Bullrich como una “aliada” antes que como una integrante orgánica del espacio, y remarcan que su recorrido político reciente —incluida su candidatura presidencial por otra fuerza— explica su voluntad de conservar cierta autonomía discursiva frente a la Casa Rosada.
Escenarios para 2027 y el rol de Bullrich
Con la reelección de Javier Milei como objetivo central, en los círculos libertarios gana terreno la hipótesis de que Bullrich pueda integrar la fórmula oficialista como candidata a vicepresidenta en 2027. Aunque en su entorno evitan confirmar aspiraciones concretas, señalan que la senadora está dispuesta a jugar fuerte para evitar un eventual regreso del peronismo al poder nacional.
- En el Gobierno ven a Bullrich como una figura clave para consolidar el voto de centroderecha.
- En la oposición se ilusionan con una ruptura que habilite un nuevo frente entre PRO y radicalismo.
“Quieren darle cuerpo a una potencial candidatura del PRO. Cuando hablan de Juntos por el Cambio es porque Sanz le sumaría tono radical, pero no lo veo viable. Excepto que rompa Patricia”, confió una fuente oficial consultada.
Por ahora, el tablero se mantiene en equilibrio inestable: Bullrich marca diferencias en temas sensibles como el ajuste en discapacidad, el Gobierno procura contenerla sin ceder en el rumbo económico y la oposición tantea la posibilidad de un rearmado más amplio. Lo que ocurra en los próximos meses será determinante para saber si estos desmarques quedan en la anécdota o si terminan derivando en un reacomodamiento profundo de la política argentina rumbo a 2027.

