Denuncian campaña de amenazas tras la muerte de la estrella del country

NewsITe
Buenos Aires, 24 de septiembre (NA).— La empresa que administra el patrimonio de Dolly Parton, la legendaria figura del country estadounidense, despidió a Bryan Seaver, sobrino de la artista y hasta hace poco jefe de seguridad, y obtuvo además una orden de restricción en su contra. La medida se tomó tras denunciar una serie de amenazas de muerte y maniobras extorsivas dirigidas a empleados y socios comerciales del fideicomiso que resguarda el legado de la cantante.
De acuerdo con información recogida por Variety y confirmada por la Agencia Noticias Argentinas, el manager de Parton, Danny Nozell, acusa a Seaver de impulsar una verdadera campaña de coacción y amedrentamiento mediante mensajes de alto tono agresivo, presuntamente enviados antes y después del fallecimiento de la artista.
Las amenazas habrían tenido como blanco al personal de la compañía “She’s Alive” (SAL), encargada de proteger y administrar los intereses económicos y artísticos de la intérprete de “Jolene”. La tensión puertas adentro creció al punto de que varios empleados solicitaron protección personal. La empresa decidió prescindir formalmente de los servicios de Seaver y de su firma de seguridad, Squadron Augmented Protection Services, el pasado 15 de septiembre.
Orden judicial y temor entre los trabajadores
En la presentación judicial, los abogados de “She’s Alive” describen a Seaver como alguien que llegó a autodefinirse en comunicaciones privadas como un “mercenario y asesino”. Según la denuncia, el sobrino habría advertido que sabotearía los negocios vinculados a Parton si no recibía una compensación económica que consideraba acorde a su rol.
Los mensajes, enviados en su mayoría por texto, daban cuenta además del supuesto pasado paramilitar de Seaver y del acceso a armamento de grado militar por parte del personal de su empresa. Ese contexto, señalan los letrados, incrementó la sensación de vulnerabilidad entre los trabajadores del fideicomiso.
- Algunos empleados dejaron directamente de presentarse a sus puestos por miedo a represalias.
- Un abogado abocado a la gestión de asuntos musicales de la cantante decidió abandonar sus tareas por la presión y las amenazas.
“El Sr. Seaver inició su campaña de amenazas, intimidación y coacción unas semanas antes del fallecimiento de la Sra. Parton. Dichas amenazas continuaron tras su muerte y se dirigieron directamente al personal, a los asesores legales y a los socios comerciales de SAL”, señala el escrito presentado ante la justicia.
El vínculo familiar y el impacto en el legado de Parton
La situación adquiere mayor relevancia pública porque Seaver no sólo era un colaborador cercano, sino también familiar directo de la artista. Fue él quien comunicó a la prensa la muerte de Dolly Parton, el pasado 25 de agosto, aparentemente a pedido de la propia cantante. Tras ese anuncio, la atención mediática se centró en el destino de su legado musical y económico.
En ese marco, las denuncias por amenazas y extorsión suman tensión al proceso de administración del fideicomiso y plantean interrogantes sobre la seguridad de los bienes y derechos vinculados a una de las figuras más influyentes de la música country. Mientras la justicia analiza el caso, la empresa gestora busca transmitir tranquilidad a empleados y socios comerciales, y reforzar los mecanismos de resguardo en torno al patrimonio de la estrella.

