El nacimiento se produjo de manera natural y sin asistencia veterinaria en un establecimiento rural del sur cordobés. La madre es una Aberdeen Angus colorada y tanto ella como las tres crías se encuentran en buenas condiciones.

Un hecho poco habitual sorprendió a los trabajadores de un establecimiento ganadero del sur de Córdoba. Una vaca Aberdeen Angus colorada tuvo trillizos mediante un parto natural y sin asistencia veterinaria.
El nacimiento ocurrió en la Estancia San José, ubicada en la zona rural de San Joaquín, en el departamento Roque Sáenz Peña. Según explicó el médico veterinario Carlos Bertolino, se trata de un fenómeno extremadamente infrecuente que puede registrarse aproximadamente una vez cada 100.000 pariciones.
Durante una recorrida por el rodeo, los trabajadores vieron a la vaca junto a dos terneros que estaban mamando y, cerca de ellos, una tercera cría echada. En un primer momento pensaron que podía pertenecer a otra vaca.
La duda se despejó cuando la madre se acercó al tercer ternero y también permitió que mamara. Tras revisar el establecimiento y no encontrar otra vaca que pudiera ser su madre, confirmaron que las tres crías pertenecían al mismo parto.
En los bovinos de cría, lo habitual es que cada parto produzca una sola cría. Los nacimientos de mellizos son poco frecuentes y los de trillizos o cuatrillizos resultan excepcionales. En este caso, además, los tres terneros llegaron a término y nacieron sin complicaciones ni intervención humana.
La madre es una vaca adulta que ya tuvo entre cinco y seis partos y tanto ella como las tres crías se encuentran en buenas condiciones. Para Bertolino, la experiencia reproductiva del animal podría haber favorecido la gestación múltiple.
El nacimiento dejó dos terneras hembras y un ternero macho. El principal desafío ahora será la alimentación, ya que la vaca deberá producir una cantidad de leche muy superior a la habitual. Por ese motivo, los animales requerirán cuidados y suplementos nutricionales especiales.
El establecimiento combina inseminación artificial y servicio natural. En este caso, la gestación fue producto de una monta natural durante el período de servicio, por lo que el nacimiento de los trillizos no estuvo relacionado con la inseminación artificial.
Para la actividad ganadera, donde el objetivo habitual es lograr un ternero por vaca por año, un nacimiento de estas características constituye un hecho extraordinario. También supone un desafío para el manejo y la alimentación de la madre y sus tres crías.
El rodeo se alimenta principalmente de pasturas naturales e implantadas y, durante el invierno, recibe rollos o heno cuando las condiciones lo requieren.
El caso llamó la atención por su rareza y por las condiciones en las que se produjo. Una vaca de un rodeo de cría logró llevar adelante de manera natural una gestación múltiple y dar a luz a tres terneros sanos, un fenómeno que, según el veterinario, ocurre aproximadamente una vez cada 100.000 pariciones.

