En plena recesión industrial, el Gobierno recibió a la UIA

Gobierno y UIA acercan posiciones en medio de la crisis fabril

Autoridades del Gobierno y la UIA durante una reunión por la situación industrial

NewsITe

En un contexto de fuerte retroceso de la actividad fabril, el Gobierno nacional mantuvo este martes una reunión clave con la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA), con el objetivo de descomprimir tensiones y analizar medidas que permitan contener la caída del sector.

– Publicidad –

Según pudo reconstruir DIARIO EL NORTE en base a fuentes empresarias, por la UIA participaron su presidente, Martín Rappallini, acompañado por David Uriburu (vicepresidente de Desarrollo Industrial), Rodrigo Pérez Graziano (vicepresidente sectorial), Eduardo Nougués (secretario) y Laura Bermúdez (directora ejecutiva). Por el lado del Ejecutivo estuvieron el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, y la subsecretaria de Industria y Economía del Conocimiento, Daniela Ramos.

El encuentro se produjo luego de varios cruces públicos entre la entidad fabril y funcionarios del área económica, que habían tensado el vínculo en las últimas semanas. La UIA llegó a la convocatoria con una agenda concreta de reclamos vinculados a la presión fiscal, los costos energéticos, el acceso al crédito productivo y la pérdida de competitividad de las PyMEs.

Agenda industrial y reclamos del sector

Desde la central fabril remarcaron que hubo una “buena receptividad” a los planteos y que el intercambio permitió detallar los pedidos más urgentes. Entre ellos se encuentran la necesidad de aliviar la carga tributaria sobre las pequeñas y medianas empresas, revisar los esquemas tarifarios de energía para usuarios productivos y ampliar las líneas de financiamiento a tasas sostenibles.

La UIA también viene empujando propuestas para estimular la inversión y sostener el empleo industrial en un contexto de deterioro del consumo interno y menor demanda. En esa línea, la entidad valoró la convocatoria oficial a las “Rondas de Negocios RIGI”, impulsadas por el Ministerio de Economía, que buscan vincular grandes proyectos de inversión con proveedores locales de bienes y servicios.

Una industria en terreno negativo

La reunión se dio con la industria en un sendero claramente bajista. De acuerdo con los últimos datos del INDEC, la producción manufacturera volvió a terreno negativo en julio, con una caída interanual del 4,9%. La comparación mensual mostró un panorama aún más preocupante: la actividad se contrajo 5% frente a junio, el retroceso más fuerte en lo que va del año.

Con estos números, el acumulado de los primeros siete meses de 2026 arroja una baja del 2,6% para el sector. El deterioro también se refleja en el uso de la capacidad instalada, que en julio descendió al 58,2%, por debajo del umbral del 60% considerado mínimo para un uso relativamente eficiente del aparato productivo.

Para encontrar un registro por encima de ese nivel hay que remontarse a octubre de 2025, cuando la industria alcanzó una utilización de la capacidad instalada del 60,9%. Desde entonces, la combinación de inflación elevada, costos financieros altos, menor actividad de la construcción y caída del consumo interno golpea de lleno a ramas clave como metalmecánica, automotriz, textil, calzado y alimentos.

Expectativas tras el encuentro

  • La UIA espera que el diálogo se traduzca en medidas específicas de alivio para las PyMEs industriales.
  • El Gobierno busca recuperar canales de comunicación con el sector privado en medio de la recesión.
  • Las “Rondas de Negocios RIGI” aparecen como una oportunidad para vincular inversiones de largo plazo con proveedores locales.

“Hubo buena receptividad”, señalaron desde la entidad fabril tras la reunión, aunque advirtieron que el escenario sigue siendo delicado y requerirá respuestas rápidas.

En un marco de actividad en baja y capacidad ociosa en alza, tanto el Gobierno como la UIA coinciden en la necesidad de sostener el entramado productivo y evitar una mayor destrucción de puestos de trabajo industriales. Las próximas semanas serán clave para saber si el diálogo se convierte en un plan concreto de estabilización y reactivación de la industria argentina.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -