Malestar interno y sospechas de filtraciones en la Quinta de Olivos

NewsITe
La renuncia de Belén Agudiez como subsecretaria de Planificación General del Gobierno nacional, oficializada en el Boletín Oficial y atribuida públicamente a “motivos personales”, dejó al descubierto un clima de malestar y desconfianza en la Quinta de Olivos que se venía gestando desde hace meses.
Fuentes con acceso al funcionamiento cotidiano de la residencia presidencial señalan que la salida de la funcionaria, cercana a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, respondió a un proceso “acumulativo” de tensiones internas más que a una decisión repentina. Agudiez tenía bajo su órbita la planificación de los servicios para el funcionamiento de la Secretaría General, así como tareas vinculadas con la Casa Rosada, la Residencia de Olivos, Chapadmalal y otras sedes administrativas.
Hasta el viernes previo a su renuncia, Agudiez seguía interviniendo en las últimas modificaciones en la residencia presidencial, incluso luego del desplazamiento de su cuñado, Osvaldo Javier Sosa, quien se desempeñaba como “intendente” de Olivos. La reorganización en la quinta incluyó además la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial, el despido de 12 trabajadores y el traspaso de responsabilidades a la Casa Militar.
Filtraciones, acusaciones cruzadas y reacomodamientos
Dentro del oficialismo, algunos sectores le atribuyen a la ex funcionaria haber sido fuente de filtraciones a la prensa sobre la dinámica interna de Olivos. Esas sospechas habrían erosionado la confianza en su figura y acelerado su salida, en un momento de fuerte exposición pública del entorno presidencial.
El vínculo entre Karina Milei y Agudiez se remonta a 2021, cuando la ahora ex funcionaria tomó distancia del legislador porteño Ramiro Marra, quien la había acercado originalmente al espacio libertario. Con el tiempo, quedó asociada a tareas de asistencia directa para la hermana del Presidente. Sin embargo, fuentes oficiales relativizan su peso político y remarcan que “cumplía un rol de secretaria” y que no se trataba de “una mano derecha en términos de gestión”.
La renuncia generó fuertes repercusiones puertas adentro de La Libertad Avanza. Marra se expresó en su cuenta de X con una frase cargada de mensaje interno: “Roma no debe pagar a traidores”. En la misma red social, la diputada nacional Marcela Pagano acusó a Agudiez de haber utilizado mercadería y personal de la Quinta de Olivos para su propia empresa de catering, lo que sumó ruido político al caso.
- El Gobierno reorganizó el esquema de gestión de la residencia presidencial y concentró funciones en la Casa Militar.
- Desde la Casa Rosada relativizan las denuncias de uso indebido de recursos y alientan a que se presenten pruebas ante la Justicia.
En el entorno presidencial sostienen que, si existen elementos concretos sobre posibles irregularidades, deben ser canalizados por la vía judicial para su investigación.
Por ahora, el cargo de subsecretaria de Planificación General permanece vacante y en la Casa Rosada esperan definir esta semana quién ocupará ese lugar clave en la administración diaria de la Quinta de Olivos. La salida de Agudiez se suma a una serie de reacomodamientos en el corazón del poder político, donde las lealtades, las filtraciones y el control del entorno presidencial vuelven a quedar bajo la lupa.

