Fuertes controles en los estadios porteños durante el fin de semana

NewsITe
El Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires desplegó este fin de semana un amplio operativo de prevención y control en los principales estadios porteños, durante los encuentros River-Huracán, San Lorenzo-Boca y Vélez-Tigre. Como saldo de los procedimientos, hubo tres personas detenidas, 18 procesados y 365 actas contravencionales labradas.
Las acciones estuvieron a cargo de la División Prevención en Eventos Masivos de la Policía de la Ciudad, en el marco de la política de seguridad que busca reducir hechos de violencia, delitos y contravenciones vinculadas al espectáculo futbolístico. Los controles incluyeron la verificación de documentación, el acceso a las tribunas, el estado de los colectivos que trasladan a las parcialidades y el cumplimiento de las normas de seguridad vigentes.
Operativo en el Monumental: la mayor cantidad de infracciones
El dispositivo más numeroso se llevó a cabo en el estadio Monumental, donde River Plate recibió a Huracán. Allí se registraron 303 actas contravencionales, lo que representa la gran mayoría del total del fin de semana. Además, 16 personas resultaron procesadas: 13 por falsificación de documento público, vinculada principalmente a intentos de ingresar con entradas o identificaciones adulteradas, y tres por tenencia de estupefacientes atenuada para consumo personal.
En el mismo operativo fueron detenidos dos hinchas acusados de atentado y resistencia a la autoridad, tras incidentes ocurridos en los accesos al estadio. La causa quedó a disposición de la Unidad de Flagrancia Norte, a cargo de la fiscal De Minicis, que deberá determinar las responsabilidades penales y eventuales medidas restrictivas para los involucrados.
Controles en el Nuevo Gasómetro y supervisión fiscal
Otro de los puntos centrales del fin de semana fue el partido entre San Lorenzo y Boca Juniors, disputado en el estadio Pedro Bidegain. Allí se labraron 52 actas contravencionales y se detuvo a un simpatizante por atentado y resistencia a la autoridad. A su vez, otras dos personas fueron procesadas por distintos incumplimientos a la normativa vigente.
Este operativo quedó bajo la órbita de la Unidad Fiscal Sur, Área Flagrancia, encabezada por la fiscal Marcela Solano. Desde esa dependencia se supervisaron las actuaciones policiales y el tratamiento judicial de las contravenciones registradas. Como parte del dispositivo, se inspeccionaron diez micros que trasladaban hinchas y uno de ellos fue remitido por irregularidades detectadas en la revisión.
Menos infracciones en Vélez-Tigre, pero con sanciones
En el estadio José Amalfitani, donde Vélez recibió a Tigre, se labraron diez actas contravencionales. Cinco de ellas fueron por intentos de ingresar sin entradas, tres por incumplimientos vinculados al derecho de admisión, una por omitir recaudos de seguridad y la restante por exhibir una bandera considerada inapropiada en la tribuna.
Si bien la cifra de infracciones fue menor en comparación con otros escenarios, las autoridades porteñas remarcan que los controles se sostienen en todos los partidos de Primera División con el objetivo de detectar situaciones irregulares y aplicar las sanciones correspondientes.
Fútbol, seguridad y responsabilidad de los hinchas
Desde el Ministerio de Seguridad porteño señalan que los operativos en espectáculos deportivos se enmarcan en una estrategia integral para garantizar que el fútbol se viva como una fiesta, sin violencia ni hechos delictivos. Las actas contravencionales, los procesamientos y las detenciones forman parte de un esquema que combina prevención, presencia policial y articulación con el Ministerio Público Fiscal.
La meta oficial es desalentar conductas de riesgo, sancionar a quienes incumplen la ley y promover el respeto por las normas dentro y fuera de los estadios, para que los encuentros deportivos se desarrollen en paz.
En ese contexto, las autoridades insisten en la importancia de la responsabilidad individual de los hinchas, tanto al momento de acceder a las canchas como durante su permanencia en el estadio y en los traslados, para reducir al mínimo los incidentes y consolidar un entorno más seguro para todos.

