Balance trágico en Nepal a 25 días del llamado “tsunami del Himalaya”

NewsITe
Al menos 1.451 personas murieron y cerca de 5.800 permanecen desaparecidas tras la devastadora riada que afectó el norte de Nepal hace 25 días, en un desastre que el propio país bautizó como el “tsunami del Himalaya”. Las autoridades nepalíes mantienen un amplio despliegue de búsqueda y rescate mientras reconocen que la cifra definitiva de víctimas aún puede aumentar.
La Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA, por sus siglas en inglés) informó que más de 20.000 efectivos de las fuerzas de seguridad siguen trabajando en las zonas más castigadas, removiendo escombros, asistiendo a la población y tratando de localizar tanto sobrevivientes como cuerpos. Este despliegue se concentra especialmente en áreas rurales de difícil acceso, donde los caminos quedaron destruidos o seriamente dañados.
El último informe oficial elevó en 40 la cantidad de fallecidos respecto del reporte anterior. Sin embargo, los voceros del organismo advirtieron que el conteo se complica por la existencia de al menos 530 registros correspondientes a partes de cuerpos recuperadas, lo que obliga a un minucioso trabajo forense antes de poder unificar los datos y establecer una cifra consolidada.
Identificación de víctimas y cooperación internacional
Con el objetivo de avanzar en la identificación de las personas fallecidas, las autoridades ya tomaron alrededor de 1.300 muestras de ADN de restos humanos y unas 2.000 muestras de familiares que buscan a sus seres queridos. En esta tarea intervienen especialistas de India, Corea del Sur, China y Singapur, que colaboran con equipos forenses locales para acelerar los peritajes en un contexto de fuerte presión social.
La lista de desaparecidos, que hoy ronda las 5.786 personas, también se modifica de manera constante. A medida que brigadas y helicópteros logran llegar a aldeas aisladas, se actualizan los registros: se confirman nuevas víctimas, se localizan sobrevivientes y, en menor medida, se registran denuncias de nuevas desapariciones. Entre quienes siguen sin aparecer figuran al menos 636 extranjeros, lo que dio lugar a contactos diplomáticos con gobiernos de distintos países, preocupados por el paradero de sus ciudadanos.
Impacto en infraestructura y enorme costo de reconstrucción
Hasta el momento, las autoridades reportaron el rescate de unas 13.800 personas que quedaron atrapadas por el avance del lodo, las piedras y el agua. Los operativos continúan también en seis proyectos hidroeléctricos de la región, donde se teme que decenas de trabajadores hayan quedado sepultados en túneles, plantas y obras en construcción.
- La riada arrasó miles de viviendas y comercios en el norte de Nepal.
- Varias centrales hidroeléctricas y caminos estratégicos resultaron gravemente dañados.
- Se estima que la reconstrucción demandará más de 4.700 millones de dólares.
El origen de la catástrofe se remonta al 26 de agosto, cuando se desprendió una enorme masa de hielo y roca de unos dos kilómetros cuadrados en la montaña Langtang Lirung, a unos 5.200 metros de altura. Ese deslizamiento generó una avalancha que se transformó en una riada de gran poder destructivo, típica de entornos de alta montaña donde el retroceso de glaciares y el cambio climático agravan los riesgos geológicos.
Las autoridades nepalíes reconocen que el proceso de búsqueda puede extenderse durante semanas y que el país enfrenta uno de los mayores desafíos humanitarios de su historia reciente.
El desastre también afectó a la vecina región china del Tíbet, donde se confirmaron al menos 43 muertes y 519 personas desaparecidas. En paralelo, organismos internacionales siguen monitoreando la situación y se espera que, una vez estabilizada la emergencia, se definan nuevos programas de asistencia para la reconstrucción de infraestructura, viviendas y servicios básicos en una de las zonas más pobres y vulnerables del Himalaya.

