La advertencia llegó por correo electrónico y mencionaba el uso de armas y explosivos dentro de la institución. La Policía revisó el edificio y no encontró artefactos, mientras la Justicia investiga si existe una vinculación real con una red extremista.

La Universidad de Mendoza debió ser evacuada este viernes después de recibir un correo electrónico en el que se amenazaba con realizar un ataque dentro de la institución. El mensaje provocó la activación inmediata del protocolo de seguridad y la suspensión de las actividades académicas y administrativas durante el resto de la jornada.
El episodio ocurrió cerca de las 10 en la sede principal, ubicada entre Boulogne Sur Mer y Arístides Villanueva. Estudiantes, docentes y trabajadores debieron abandonar el edificio mientras la División Explosivos de la Policía de Mendoza realizaba una inspección completa de las instalaciones.
Tras la revisión, los especialistas no encontraron artefactos explosivos ni otros elementos sospechosos. Posteriormente se permitió el ingreso de estudiantes y personal únicamente para retirar sus pertenencias, aunque las clases presenciales permanecieron suspendidas.
Investigan el origen de la amenaza
El correo hacía referencia a una supuesta organización denominada “984” y contenía simbología y expresiones extremistas. El autor afirmaba pertenecer a un grupo paramilitar neonazi y anunciaba un posible ataque con armas y explosivos.
La Justicia busca determinar quién envió el mensaje y si existe una conexión concreta con alguna organización extremista. La denominación “984” ya había aparecido en otras amenazas contra instituciones educativas del país y fue vinculada en algunos casos con referencias a la red internacional 764.
El FBI identifica a 764 como una red de extremismo violento con actividad principalmente en internet y vinculada con casos de manipulación, extorsión y explotación de menores. Sin embargo, hasta el momento no se confirmó que exista una estructura de ese tipo instalada en Argentina ni que el correo recibido por la Universidad de Mendoza tenga una relación efectiva con ese grupo.
Por ahora, una de las hipótesis es que el responsable haya utilizado nombres y símbolos asociados a organizaciones extremistas para generar temor, sin pertenecer realmente a ellas. La investigación continúa para identificar al autor del mensaje.

