Los padres del niño, de 26 y 33 años, permanecen detenidos e imputados, mientras el recién nacido continúa internado con riesgo de vida.

Un bebé de apenas 28 días permanece internado en estado crítico en Córdoba después de ingresar a un hospital con insuficiencia respiratoria, fracturas y presencia de cocaína en sangre. Sus padres, Brisa Masilla, de 26 años, y Darío Fabián Bustos, de 33, fueron detenidos e imputados por lesiones graves calificadas.
El caso comenzó en Balnearia, localidad del departamento San Justo, cuando la pareja llevó al recién nacido al hospital local el jueves por un cuadro de cianosis e insuficiencia respiratoria. Tras recibir las primeras atenciones, los médicos dispusieron su traslado a un centro de salud de San Francisco debido a la gravedad de su estado.
Los estudios realizados posteriormente detectaron cocaína en el organismo del niño, además de fracturas en el cráneo y en un omóplato. Los investigadores buscan determinar si presenta otras lesiones y en qué momento se produjeron las que ya fueron constatadas.
De acuerdo a Infobae, el fiscal Francisco Paygés señaló que las heridas no corresponden todas al mismo período. “Las lesiones son recientes y de larga data, es decir de más de 48 horas, lo cual me permite entender que ninguno de los padres sería ajeno al hecho”, afirmó al referirse a los elementos reunidos durante la investigación.
Masilla y Bustos negaron haber consumido sustancias. La causa intenta establecer si el recién nacido tuvo contacto directo con cocaína o si la droga ingresó a su organismo a través de la lactancia, mientras también se investiga si existió consumo durante el embarazo.
La Fiscalía evalúa agravar la acusación
Paygés también vinculó el cuadro respiratorio con la posibilidad de que el bebé atravesara un síndrome de abstinencia. “El cuadro de insuficiencia respiratoria estaría relacionado a un posible cuadro de abstinencia del bebé”, precisó el fiscal.
La historia clínica correspondiente al parto no registraba signos de abstinencia al momento del nacimiento. A partir de ese dato, los investigadores deberán determinar cuándo comenzó la exposición a la sustancia y reconstruir cómo se produjeron las fracturas detectadas por los médicos.
Fuentes policiales indicaron que la pesquisa también analiza discusiones previas entre la pareja, aunque hasta el momento no estableció una relación directa entre esos episodios y las lesiones del recién nacido. La Fiscalía tampoco confirmó si los dos detenidos registran antecedentes.
El niño continúa internado con riesgo de vida y su evolución médica podría modificar la situación procesal de sus padres. La mujer tiene además otros dos hijos, de 10 y 12 años, que quedaron bajo resguardo de la Unidad de Desarrollo Regional, dependiente de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, y permanecen provisoriamente al cuidado de una abuela mientras se investiga si también sufrieron violencia.

