A horas de haber nacido, Mariano Gabriel Cuevas sufrió una complicación en varios órganos y quedó internado en Neonatología del Hospital San Felipe. Su padre, Leo Cuevas, rezó ante una imagen de la Virgen del Rosario de San Nicolás y prometió visitarla durante diez años consecutivos.

Valentín Cúneo
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A medida que se acerca el 25 de septiembre, San Nicolás vuelve a encontrarse con milagros atravesados por la fe y vinculadas a la Virgen del Rosario. Una de ellas tiene como protagonistas al conocido médico y fotógrafo local Leonardo “Leo” Cuevas y a su hijo Mariano Gabriel, quien hace 29 años logró recuperarse después de sufrir una grave complicación a pocas horas de haber nacido.
El niño iba a llamarse Joaquín, pero un cuadro de infección en los pulmones, que afectó varios de sus órganos, obligó a internarlo en la sala de Neonatología del Hospital San Felipe. Mientras los médicos trabajaron a contrarreloj para encontrar una respuesta, su padre aguardaba con desesperación y recorría una y otra vez uno de los pasillos del centro de salud.
A tres días de nacer y del comienzo de estos problemas de salud, Leo Cuevas al bajar a la sala donde se hallaba su hijo observó un cuadro de la Virgen del Rosario de San Nicolás que estaba colgada en el lugar, rezó y formuló una promesa: “Pasé cientos de veces, nunca noté la presencia ni su imagen, hasta ese día que recé con todas mis fuerzas. Como médico considero que fue un milagro”, comenzó su relato con EL NORTE.
La promesa
Frente a la imagen de la Virgen, Cuevas prometió acudir todos los 25 de cada mes al Santuario durante diez años consecutivos para agradecer y orar si su hijo lograba recuperarse. El fotógrafo cumplió aquella promesa y también decidió, junto con la madre del bebé, cambiar el nombre que habían elegido inicialmente: “Tenía que agradecer y a orar, lo cumplí. Mariano se iba a llamar Joaquín por Sabina, pero luego de este momento que yo creo fehacientemente como médico que fue un milagro, decidimos con la madre nombrarlo Mariano Gabriel, el último por ser el ángel protector de los bebés y las embarazadas”.
Desde aquel episodio, Leo Cuevas mantuvo su vínculo con el Santuario y con la fe mariana. Participa de diferentes acontecimientos y continúa registrando mediante sus fotografías el movimiento que genera la Virgen del Rosario en San Nicolás.
Un libro
En otro momento de su trayectoria, el médico y fotógrafo decidió reunir parte de ese trabajo en un libro que llegó a manos del papa Francisco I. Actualmente ya no existen ejemplares a la venta, pero la publicación dejó plasmado el testimonio de una historia familiar que Cuevas considera un milagro: “El exobispo Héctor Cardelli le envío dos ejemplares al papa en una caja con una carta hecha por mí y una foto de mis hijos. Preparé todos los libros, una carta y una caja recuerdo para el Vaticano”, sumó.
Dicho material, también llegó a manos de varias celebridades como Mirtha Legrand, Leo Ponzio, Pablo Aimar, Armando Gallo fotógrafo y periodista de la banda Génesis, Rolo Sartorio -cantante de La Beriso-, Zeta Bosio, Graciela Borges, Alejandro Lerner, entre otros.

