Rusia tilda de “paso inamistoso” nuevas sanciones de EE.UU.

Crece la tensión entre Moscú y Washington por nuevas sanciones

El presidente ruso Vladimir Putin y banderas de Rusia y Estados Unidos en un contexto de tensión diplomática

NewsITe

El Gobierno de Rusia calificó como un “paso inamistoso” el nuevo paquete de sanciones aprobado por el Congreso de Estados Unidos, lo que vuelve a tensionar el vínculo entre ambas potencias y suma un nuevo capítulo al conflicto en Ucrania.

Desde el Kremlin advirtieron que las medidas impulsadas en Washington complicarán los esfuerzos diplomáticos en curso para buscar una salida negociada a la guerra. El vocero presidencial Dmitri Peskov sostuvo que las sanciones “sin lugar a dudas dificultarán los esfuerzos para llegar a un arreglo pacífico en Ucrania”, en declaraciones reproducidas por la prensa internacional.

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El paquete de castigos, que lleva el nombre de Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán de 2026, fue diseñado para profundizar la presión económica y financiera sobre Moscú. La legislación contempla restricciones contra funcionarios, bancos y sectores estratégicos de la economía rusa, así como acciones específicas contra la llamada “flota fantasma” de buques petroleros, utilizada para sortear las limitaciones impuestas por Occidente.

La iniciativa ya había sido aprobada por el Senado estadounidense en agosto y ahora aguarda la firma del presidente Donald Trump para entrar en vigor. En los hechos, se inscribe en la estrategia de Washington de combinar sanciones, apoyo militar a Kiev y presión diplomática para intentar forzar un cambio de rumbo en el Kremlin.

Impacto global y presiones sobre los compradores de energía rusa

Uno de los puntos más sensibles de la norma es que habilita al presidente de Estados Unidos a aplicar aranceles de hasta el 100% a los países que continúen importando petróleo y gas ruso. Entre los potencialmente afectados se mencionan grandes compradores como China e India, actores clave en el mercado energético global.

Sin embargo, esos derechos de importación no se activarán de manera automática: quedará en manos de Trump decidir si avanza o no con ese instrumento, que podría transformarse en una fuerte herramienta de presión en las negociaciones que Washington pretende retomar con Moscú en octubre.

  • Ampliación de sanciones financieras y comerciales contra Rusia.
  • Medidas específicas contra la “flota fantasma” de buques petroleros.
  • Facultades especiales para imponer altos aranceles a compradores de energía rusa.
  • Advertencia del Kremlin sobre el impacto en el proceso de paz en Ucrania.

“La adopción de sanciones adicionales por parte de EE.UU. dificultará, sin lugar a dudas, los esfuerzos para llegar a un arreglo pacífico en Ucrania”, remarcó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

Mientras tanto, analistas internacionales advierten que el endurecimiento del régimen de sanciones podría profundizar la fragmentación del comercio energético mundial, presionar sobre los precios y obligar a varios países a redefinir sus alianzas geopolíticas. Rusia, por su parte, insiste en que responderá a las medidas con contrasanciones y recalca que la vía de la presión económica aleja, en lugar de acercar, la posibilidad de un alto el fuego estable en Ucrania.

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