Delincuentes ingresaron al Jardín de Infantes 942 “Juana Azurduy” y sustrajeron electrodomésticos, elementos de cocina y alimentos. La comunidad educativa reclama mayores medidas de seguridad ante los robos reiterados.

La comunidad educativa del Jardín de Infantes 942 “Juana Azurduy”, de Mar del Plata, denunció un nuevo robo en el jardín de infantes. Los delincuentes ingresaron al establecimiento y se llevaron un microondas, una pava eléctrica, elementos de cocina y alimentos destinados a los chicos.
Los autores también abrieron la heladera y sustrajeron el yogur que había en su interior. El nuevo episodio volvió a generar preocupación entre las familias, que reclamaron mayores medidas de seguridad para proteger la institución.
“Es un jardincito muy querido por toda la comunidad, tenemos que luchar entre todos porque sea más seguro. Queremos agradecer a las seños y autoridades que siempre hacen tanto por el jardín, tenemos que sumarnos en su lucha por la institución”, aseguraron padres y madres al portal local 0223.
No es la primera vez que el Jardín de Infantes 942 atraviesa una situación de estas características. En febrero de 2023, delincuentes rompieron una reja, vandalizaron el edificio e ingresaron a la cocina para sustraer utensilios.
Aquel episodio también generó preocupación entre la comunidad educativa. Las autoridades y familias debieron afrontar los daños ocasionados en el establecimiento antes del comienzo de las clases.
Tras el nuevo robo, la comunidad volvió a plantear la necesidad de reforzar la seguridad. Entre los pedidos aparece la posibilidad de contar con un sereno, una alternativa que ya se implementó en otras instituciones educativas de Mar del Plata.
El antecedente de otro establecimiento
El reclamo se suma a los pedidos que distintas comunidades educativas de Mar del Plata realizaron durante los últimos años ante robos y episodios de vandalismo en establecimientos escolares.
En enero de este año, el Consejo Escolar de General Pueyrredon avanzó con una alternativa similar a la figura de un sereno para un polo educativo ubicado en el barrio Autódromo. La decisión surgió después de reiterados episodios de inseguridad registrados en el lugar.
La institución había denunciado cuatro robos en una semana y 50 asaltos durante 2025. Frente a esa situación, se planteó una medida destinada a mantener presencia permanente dentro del predio.
La propuesta consistió en habilitar una “casa habitación” dentro del establecimiento escolar para que una persona de la comunidad pudiera residir allí. De esa manera, buscaban mantener una presencia permanente que ayudara a disuadir nuevos ingresos.

