Tensión en la mesa política por el Presupuesto y la discapacidad

NewsITe
El tratamiento del Presupuesto 2027 volvió a encender las alarmas dentro del oficialismo y entre sus aliados legislativos a partir de la inclusión de recortes y cambios de criterio en materia de discapacidad. La discusión reflotó viejas tensiones en la mesa política cercana al presidente Javier Milei y dejó expuesta una fuerte descoordinación entre el Poder Ejecutivo y los bloques libertarios en el Congreso.
La senadora Patricia Bullrich fue la primera en marcar distancia. Según planteó, se enteró por el propio envío del Presupuesto que el texto incorporaba modificaciones en la normativa vigente sobre prestaciones para personas con discapacidad, a contramano del proyecto que el oficialismo venía negociando en Diputados con la oposición.
“Me sorprendió porque estando en la mesa política, el tema no salió a la luz. Llegó el Presupuesto con cambios en la ley que no eran conocidos”, expresó la jefa del bloque violeta en el Senado, al señalar que la maniobra complica el trabajo parlamentario y erosiona la confianza con otros espacios.
Descoordinación interna y malestar en el Congreso
Dirigentes libertarios admiten en la intimidad que hubo una “descoordinación absoluta” entre los equipos técnicos que redactaron el Presupuesto y quienes venían negociando un proyecto alternativo en el Congreso. Para los legisladores, el problema excede el caso puntual de la discapacidad y expone falencias en el funcionamiento del reducido círculo que define la estrategia política desde la Casa Rosada.
Uno de los puntos más sensibles es la eliminación del artículo 14 de la ley 27.793, que había consagrado el principio de nomenclador único para todas las prestaciones del sistema de atención a la discapacidad en todo el país. Ese esquema buscaba homogeneizar criterios y evitar diferencias marcadas entre jurisdicciones y prestadores.
Además, el Presupuesto introduce cambios en el artículo 7 bis de la ley de emergencia, dejando sin efecto la política de arancel único y la actualización automática mensual de valores según el índice de movilidad jubilatoria. De confirmarse, estas modificaciones impactarían directamente en los honorarios de profesionales y en el financiamiento de prestaciones para personas con discapacidad.
Advertencias, antecedentes y promesa de cambios
No es la primera vez que Bullrich advierte que iniciativas impulsadas por la Casa Rosada carecen de los consensos necesarios. Ya lo había hecho durante el debate de la reforma laboral, en especial con el punto referido a licencias por enfermedad, que finalmente debió ser retirado para destrabar la discusión.
En el caso de discapacidad, el cimbronazo también alcanzó al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y a aliados parlamentarios que se enteraron de los cambios a último momento. Ese escenario generó reproches cruzados y obligó a recalcular la estrategia para evitar un traspié legislativo que podría tener alto costo político y social.
Desde las filas libertarias aseguran que el malestar no pasará a mayores y prometen corregir el texto durante el tratamiento parlamentario. “Fue un enojo momentáneo. Ahora está todo bien. Además, no va a salir así”, deslizaron fuentes del oficialismo, que buscan cerrar filas mientras continúa el debate por el alcance del ajuste y la protección de los derechos de las personas con discapacidad.
“Si ninguno de los ocho de la mesa se dio cuenta, es un problema. Es responsabilidad de todos”, reconoció una fuente violeta al describir el clima interno tras conocerse el contenido del Presupuesto.

