Encuesta nacional anticipa un escenario parejo rumbo a 2027

NewsITe
Una nueva encuesta nacional de la consultora Proyección dibuja un escenario abierto para las elecciones presidenciales de 2027: el presidente Javier Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparecen en un virtual empate técnico en un eventual balotaje, mientras que el oficialismo liberal logra una luz de ventaja cuando la competencia se mide en primera vuelta y por fuerzas políticas.
El relevamiento se realizó entre el 1 y el 10 de septiembre sobre 1.354 casos en todo el país, con un margen de error de +/- 2,66%. Según el estudio, ante la hipótesis de una segunda vuelta entre Milei y Kicillof, el mandatario alcanza el 40,8% de las preferencias y el gobernador el 40,2%, diferencia que queda contenida dentro del margen estadístico y configura un escenario de paridad, con apenas un 5,6% de electores indecisos.
Cuando la consultora plantea una elección presidencial competitiva con varios postulantes, Milei se impone con el 36,9% de intención de voto, seguido por Kicillof con el 32%. Más atrás se ubican la dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman, con el 8,2%, y el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, con el 4,3%. En este escenario, el 9,3% afirma que votaría en blanco o impugnaría su voto y otro 9,2% se mantiene sin definición.
Ventaja de La Libertad Avanza y clima económico adverso
Medida por espacios políticos, la encuesta también muestra una ventaja para el oficialismo. La Libertad Avanza reúne un 35% de apoyo y se ubica por encima de Fuerza Patria, sello vinculado al peronismo, que alcanza el 31,9%. Más atrás aparecen el PRO con 5,6%, el Frente de Izquierda con 5,5% y Provincias Unidas con 3,5%. En este caso, el voto en blanco o impugnado trepa al 18,5%, reflejando un importante segmento de descontento o distancia con la oferta partidaria.
Sin embargo, el estudio registra señales claras de malestar social frente a la situación económica. El 50% de los consultados sostiene que la economía de su hogar empeoró en los últimos meses, mientras que un 20,7% considera que se mantuvo “igual de mal”. Solo una minoría percibe alguna mejora en sus finanzas personales.
De cara a los próximos meses, predomina el pesimismo: el 63,1% cree que la situación económica empeorará o seguirá deteriorándose, frente a un 36,9% que espera una mejora. Ese humor social también impacta en la mirada sobre la gestión nacional: el 42% califica el desempeño del Gobierno como “bueno” o “muy bueno”, pero el 52,6% lo evalúa como “malo” o “muy malo”. En la misma línea, el 37,2% entiende que el rumbo del país es correcto o muy correcto y el 54,8% lo considera equivocado o muy equivocado.
Escenario “abierto” y disputa por capitalizar el descontento
Pese a estos indicadores críticos, la encuesta revela que no existe aún un reemplazo claro al oficialismo. Ante la consulta sobre la continuidad del actual proyecto político, un 27,3% de los encuestados quiere que el Gobierno de Milei continúe “como está” y otro 14,7% se inclina por que siga, pero con cambios. En la vereda opuesta, el 36,8% prefiere un nuevo gobierno cercano al peronismo y el 11% se manifiesta a favor de una alternativa no peronista.
Para el director de Proyección, Alejandro Zunino, los datos configuran un escenario electoral “abierto, incierto y mucho más parejo que hace seis meses”. En su análisis, el desgaste del oficialismo por el impacto de la crisis económica y la caída del poder adquisitivo aún no se traduce en un fortalecimiento nítido de otra fuerza política, lo que mantiene a buena parte del electorado en una posición de espera.
Según Zunino, Milei conserva la centralidad del sistema político, mientras que Kicillof se perfila como el dirigente opositor más competitivo. En 2027, pronostica, el humor económico, los ingresos, los salarios y el empleo serán factores decisivos en la definición del voto.
Con más de dos años por delante, las cifras conocidas esta semana ofrecen una foto preliminar de la carrera hacia 2027, en la que el oficialismo retiene el liderazgo en intención de voto, pero obligado a gestionar un contexto económico delicado y un creciente nivel de exigencia social.

