Los ejemplares magallánicos fueron derivados por orden judicial a la Fundación Bubalcó, donde comenzaron una etapa de adaptación. Habían nacido y vivido en cautiverio, por lo que no pueden ser liberados en su hábitat natural.
Un total de 43 pingüinos magallánicos que permanecían en el ex Aquarium de Mar del Plata fueron trasladados a la Fundación Bubalcó, en la provincia de Río Negro, después de meses de incertidumbre sobre su destino. La medida fue dispuesta por la Justicia en el marco del proceso de quiebra de la empresa que administraba el complejo.
El Aquarium de Mar del Plata cerró sus puertas en marzo de 2025 y, desde entonces, distintos animales permanecieron bajo tutela judicial mientras se buscaban alternativas para su reubicación. En el caso de los pingüinos, varias ofertas de venta internacional no prosperaron y finalmente se resolvió su donación a Bubalcó.
Los animales ya comenzaron a reconocer su nuevo espacio y a ingresar al agua en las instalaciones especialmente acondicionadas para recibirlos. Desde el refugio señalaron que todavía se encuentran en una primera etapa de adaptación.
Por qué no pueden volver al mar
Los 43 ejemplares nacieron y se criaron bajo cuidado humano, por lo que no cuentan con las condiciones necesarias para sobrevivir por sí mismos en el ambiente natural. Por ese motivo, deberán permanecer bajo asistencia permanente para su alimentación y cuidado.
El traslado no incluyó a todos los pingüinos que permanecían vinculados al predio. Dos ejemplares rey y cuatro saltarines continúan con su destino pendiente, mientras la sindicatura judicial analiza qué ocurrirá con ellos.
La reubicación de los pingüinos se suma a otros movimientos realizados tras el cierre del Aquarium. Los lobos marinos del complejo también fueron derivados a otro destino, mientras continúa el proceso para resolver la situación de los animales que todavía permanecen bajo intervención judicial.

