El Intendente municipal fue víctima de un robo en su casa y en declaraciones a la prensa explicó cómo ocurrió el hecho.

Luego de una seguidilla de hechos de inseguridad que tuvo como escenario al barrio privado Estrella Federal, el intendente de Ramallo, Mauro Poletti, decidió salir públicamente a hablar de la situación y brindar explicaciones sobre el intento de ingreso a la vivienda que ocupa en el lugar.
La aparición del jefe comunal se produce en un contexto en el que la seguridad volvió a ocupar el centro de la escena en Ramallo. Esta vez, los episodios se concentraron en un barrio privado y alcanzaron incluso al propio intendente, quien confirmó que delincuentes estuvieron dentro de su propiedad. “Sí, sí, estuvieron en mi casa”, reconoció Poletti al referirse al episodio.
Según explicó, los delincuentes lograron manipular el sistema de seguridad perimetral instalado para sus perros y también activaron la bomba de la pileta, pese a que se encontraba vacía. Sin embargo, no consiguieron ingresar al interior de la vivienda porque los animales se encontraban allí.
Poletti sostuvo además que quienes ingresaron conocían la vivienda y que, a su entender, podían saber que se trataba de su casa y que él se encontraba allí. Ante la consulta sobre este punto, respondió de manera afirmativa.
La situación también llevó al Intendente a referirse a las condiciones de seguridad del barrio. Y allí apareció uno de los aspectos más relevantes de sus declaraciones: Poletti cuestionó la falta de un perímetro cerrado y señaló que existen numerosos puntos de acceso. “Ese barrio tiene entradas por todos lados, no tiene un perímetro”, afirmó.
También planteó que la vigilancia mediante cámaras resulta insuficiente. Según explicó, existen dispositivos colocados por algunos vecinos, pero no un sistema integral de monitoreo del barrio.
El planteo genera interrogantes sobre las condiciones en las que funciona actualmente Estrella Federal y sobre las responsabilidades que corresponden a cada una de las partes. Si existen múltiples accesos, escasos dispositivos de vigilancia y no hay un sistema común de seguridad, la discusión excede los episodios puntuales y alcanza a la prevención.
Poletti, por su parte, remarcó que el municipio no puede intervenir libremente dentro de un barrio privado y sostuvo que las características del lugar también dificultan la investigación de los hechos. “Cada uno tendrá que hacerse cargo de la parte que le toca”, expresó.
La frase adquiere especial relevancia después de la sucesión de episodios registrados en el lugar. Si bien la investigación deberá determinar quiénes fueron los responsables y cómo actuaron, también queda abierta la discusión sobre qué medidas preventivas pueden implementarse para evitar nuevos hechos.
El intendente aseguró que no siente miedo, aunque reconoció que adoptó precauciones y modificó algunas rutinas después de lo ocurrido. También señaló que no descarta que el intento de ingreso pueda estar relacionado con las amenazas que había recibido anteriormente.

