El excomisario de 9 de Julio retomó su declaración ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes y cuestionó a distintos protagonistas de la investigación. La audiencia número 28 también prevé escuchar a dos peritos que trabajaron sobre pruebas incorporadas a la causa por la desaparición del niño.

El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña retomó este miércoles una de sus audiencias más relevantes de las últimas semanas. El excomisario Walter Maciel, uno de los acusados, volvió a declarar ante el tribunal, se consideró inocente y apuntó contra Laudelina Peña, el fiscal que intervino durante las primeras horas de la búsqueda y hasta contra una de las abogadas que participa del proceso.
La audiencia número 28 se desarrolla en Corrientes y también tiene previsto el testimonio de dos especialistas que participaron de la recolección y el análisis de evidencia: Pablo Andrés Noeda, biólogo de la Policía Federal Argentina, y Roberto Antonio Quiroz, perito criminalístico de la Policía de Corrientes.
La jornada da continuidad a una semana cargada de declaraciones de los propios imputados. Laudelina Peña, Antonio Benítez y Maciel expusieron sus versiones ante los jueces y protagonizaron acusaciones cruzadas sobre lo ocurrido después de la desaparición del niño, visto por última vez el 13 de junio de 2024.

Maciel volvió a apuntar contra Laudelina Peña
Durante su declaración, Maciel sostuvo que sus sospechas se concentraron desde el comienzo sobre Laudelina Peña, tía de Loan.
“Después de escuchar varios testimonios, yo no estaba equivocado: la única persona que me hizo dudar y sospeché desde un primer momento es Laudelina. Porque no me miraba a la cara, me quería dirigir la investigación, todo el tiempo pendiente del teléfono”, manifestó ante el tribunal.
El excomisario también reconstruyó sus movimientos durante el día en que desapareció Loan. Según su relato, permaneció durante parte de la mañana en la dependencia policial, luego supervisó un operativo relacionado con una competencia de atletismo y más tarde regresó a su domicilio.
Maciel afirmó que llegó al lugar donde buscaban al niño entre las 16.50 y las 17.10. Allí, aseguró, Catalina Peña, abuela de Loan, le comunicó que el menor se había perdido.
Asimismo, negó haber mantenido contacto con los otros imputados antes de tomar conocimiento de la desaparición.
Cuestionamientos contra el fiscal de la primera investigación
Otro de los puntos centrales de su exposición estuvo dirigido contra Juan Carlos Castillo, fiscal que intervino durante las primeras horas del caso.
Maciel afirmó que lo puso al tanto de la desaparición alrededor de las 17.30 y sostuvo que posteriormente pidió en varias oportunidades la detención de Laudelina Peña.
“El fiscal no se abocó y no dirigió la investigación nunca”, afirmó durante su exposición. También aseguró que solicitó siete veces la detención de Laudelina.
Esas afirmaciones forman parte de la versión presentada por Maciel ante los jueces y serán evaluadas dentro del conjunto de pruebas y testimonios incorporados al debate.
“Considero que soy inocente”
El excomisario volvió a rechazar las acusaciones en su contra y defendió su actuación durante las primeras horas posteriores a la desaparición.
“Voy a ser juzgado por ustedes y la sentencia que me corresponda conforme a derecho, lo voy a aceptar. Y espero que sea mi absolución porque considero que soy inocente”, manifestó.
Además, cuestionó algunas de las hipótesis expuestas durante el juicio y aseguró que distintas personas buscaron desprestigiarlo durante la investigación.
En la audiencia anterior, Maciel había sostenido que Loan habría sido atropellado y responsabilizó por esa situación a Carlos Pérez, María Victoria Caillava y Laudelina Peña. Se trata de la versión presentada por el acusado ante el tribunal y no de un hecho establecido judicialmente.
La acusación contra la abogada de Laudelina
Maciel también apuntó contra Mónica Chirivín, abogada defensora de Laudelina Peña.
Según relató, mientras se encontraba detenido en Buenos Aires recibió un mensaje de otro preso que habría mencionado a la letrada y le habría transmitido que hiciera “lo que ya sabe”.
El excomisario pidió que ese episodio se incorpore como prueba al expediente y sostuvo que la persona que presuntamente le envió el mensaje está identificada.
Dos peritos y una muestra de ADN bajo análisis
La audiencia también prevé ingresar nuevamente en el terreno de las pruebas científicas. Uno de los testigos convocados es Pablo Andrés Noeda, biólogo de la División Laboratorio Químico de la Policía Federal Argentina.
El especialista intervino en el análisis de muestras obtenidas de la Ford Ranger de Carlos Pérez y María Victoria Caillava.
Una de ellas, identificada como M10, fue tomada mediante un hisopado del guardabarros derecho del vehículo. Un informe pericial determinó que permitió obtener una mezcla de ADN correspondiente a un ser humano masculino que resultaba apta para realizar cotejos.
Sin embargo, los estudios no permitieron establecer inicialmente el origen del material biológico. Tampoco pudo determinarse si correspondía a sangre, un rastro de contacto u otro tipo de fluido.
Noeda deberá explicar ante el tribunal el alcance de esos resultados, las posibilidades de comparación de la muestra y si científicamente resulta posible determinar si Loan pudo ser uno de los aportantes de esa mezcla genética.
Posteriormente, el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste volvió a estudiar la muestra, aunque informó que no consiguió obtener material genético analizable.
La cinta roja encontrada durante los rastrillajes
También fue convocado Roberto Antonio Quiroz, perito criminalístico de la Policía de Corrientes.
El especialista intervino el 20 de junio de 2024 durante un procedimiento en una zona rural de 9 de Julio, donde los investigadores encontraron una pequeña cinta, tela o hilo de color rojo.
Quiroz documentó el elemento, registró el lugar donde apareció, realizó fotografías y posteriormente lo recolectó para preservar la evidencia. Ante el tribunal deberá explicar las circunstancias del hallazgo y reconstruir la cadena de custodia hasta que el objeto quedó en manos de la Justicia Federal.
Su testimonio y el de Noeda vuelven a colocar en el centro del juicio las pruebas recolectadas durante las primeras semanas de investigación, luego de varias audiencias dominadas por las declaraciones y acusaciones cruzadas de los propios imputados.

