Fatap, la entidad que representa a las empresas que operan líneas de colectivo de corta y media distancia en el interior del país, solicitó a la secretaría de Transporte de la Nación la suspensión temporal de los impuestos nacionales que gravan el gasoil. Es en medio de la estancada negociación salarial con el gremio de los colectiveros, por la cual desde las 14:00 de hoy habrá una nueva audiencia.

De la redacción de EL NORTE
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El gremio de los colectiveros y la entidad que representa a las empresas que prestan servicios de corta y media distancia en el interior del país no logran ponerse de acuerdo en cuanto a los salarios de los choferes. Con un paro ya anunciado, aunque puesto en espera, la negociación será reanudada este miércoles desde las 14:00 en una nueva audiencia paritaria convocada por la Secretaría de Trabajo de la Nación, dependiente del Ministerio de Capital Humano.
La parte empresaria aguarda (aunque con escaso entusiasmo) una respuesta de otra dependencia del Gobierno libertario de Javier Milei que podría servir para descomprimir en algún punto la situación y acercar posiciones rumbo al todavía lejano acuerdo salarial.
En concreto, y según surge de las actas de las audiencias paritarias anteriores, la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap) elevó una nota a la Secretaría de Transporte de la Nación pidiendo la reducción de una carga impositiva que pesa sobre el sector.
«El 25 de agosto de 2026, Fatap presentó ante la Secretaría de Transporte de la Nación una nota solicitando la suspensión temporal de los impuestos nacionales que gravan el gasoil adquirido por las empresas de transporte público de pasajeros del interior. La gestión comprendió específicamente el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Impuesto al Dióxido de Carbono», indicaron desde la entidad empresaria en la penúltima audiencia paritaria.
Especificaron que se requirió, por un plazo inicial de ciento ochenta 180 días, la suspensión, exención o reducción a cero de ambos tributos o, subsidiariamente, un reintegro mensual, automático y equivalente al ciento por ciento.
Según fuentes empresarias afirmaron a EL NORTE, en las casi tres semanas transcurridas desde la presentación no hubo respuesta alguna por parte de la Secretaría de Transporte que encabeza Mariano Plencovich.
Desde 2019 las empresas de transporte pagan el combustible al mismo precio que cualquier otro usuario. A partir del 1° de enero de aquel año, las empresas de colectivos urbanos e interurbanos dejaron de comprar el diésel a un valor preferencial. Al quitarse el subsidio directo en el surtidor, las compañías de transporte se vieron obligadas a abastecerse pagando el precio pleno de mercado en el canal mayorista. La quita formó parte de la reestructuración del gasto público acordada en el Consenso Fiscal.

