La Libertad Avanza intenta avanzar con reformas económicas en el Senado

NewsITe
El Gobierno de Javier Milei se prepara para una jornada clave en el Congreso. La Libertad Avanza buscará sesionar este jueves en el Senado para convertir en ley una serie de proyectos centrales para su hoja de ruta económica, entre ellos la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y el paquete conocido como Inocencia Fiscal II. La convocatoria llega en un contexto de fuerte debate político y negociaciones intensas con los bloques aliados, que todavía no dieron un respaldo cerrado al temario propuesto por el oficialismo.
La sesión se perfila como un nuevo test para el oficialismo en la Cámara alta, donde necesita de los votos de los espacios dialoguistas para alcanzar las mayorías necesarias. Estos bloques reclaman ampliar el temario para incluir otros proyectos de su interés, lo que abre una pulseada sobre el orden de prioridades y la orientación de la agenda legislativa en materia económica y ambiental.
Entre los puntos más sensibles se encuentra la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. El proyecto impulsado por el Gobierno apunta a redefinir las funciones del BCRA, reforzar su autonomía y limitar la asistencia al Tesoro, con el objetivo declarado de consolidar un esquema monetario más estricto y previsible. Sus críticos, sin embargo, advierten que una modificación excesivamente rígida podría reducir márgenes de maniobra ante situaciones de crisis.
El otro expediente clave es Inocencia Fiscal II, un paquete que busca introducir cambios en el sistema tributario y en los mecanismos de control fiscal. Según fuentes legislativas, la iniciativa incluiría ajustes en los procesos de fiscalización, nuevas reglas para la presunción de maniobras evasivas y modificaciones en los plazos y formas de actuación del fisco. Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es brindar mayor seguridad jurídica y simplificar trámites, mientras que sectores opositores temen que se habiliten blanqueos encubiertos o beneficios desproporcionados para determinados contribuyentes.
Presión de los bloques dialoguistas y agenda ambiental
Las bancadas aliadas, identificadas como dialoguistas, condicionan su apoyo a que se incorporen a la sesión otros dos proyectos: la reforma de la Ley de Biocombustibles y la creación de un régimen regulatorio para el Mercado Voluntario de Carbono. Ambos temas ganaron relevancia en los últimos años ante el avance de la agenda ambiental y el interés de las provincias productoras por asegurar reglas de juego estables.
La reforma de la Ley de Biocombustibles es seguida de cerca por las economías regionales, especialmente en la zona núcleo agrícola y en provincias con fuerte producción de soja, maíz y caña de azúcar. Un cambio normativo podría redefinir los porcentajes de mezcla con combustibles fósiles, los incentivos para la inversión en plantas de producción y el rol de las pymes del sector. Gobernadores y cámaras empresarias presionan para que el nuevo esquema promueva el desarrollo industrial y no quede concentrado en unos pocos actores.
En paralelo, el proyecto sobre el Mercado Voluntario de Carbono apunta a regular las transacciones de bonos de carbono generados por proyectos que reducen o capturan emisiones de gases de efecto invernadero. La iniciativa busca establecer estándares claros, mecanismos de certificación y un marco de transparencia que permita atraer inversiones y, al mismo tiempo, evitar maniobras especulativas o de greenwashing.
- Reforma de la Carta Orgánica del BCRA, eje de la estrategia monetaria del Gobierno.
- Paquete Inocencia Fiscal II, con cambios en el sistema tributario y de control.
- Presión para incluir la reforma de la Ley de Biocombustibles en el temario.
- Debate por la regulación del Mercado Voluntario de Carbono y su impacto ambiental.
La sesión en el Senado se perfila como una prueba política central para el oficialismo y sus aliados, en la que se pondrá a prueba el equilibrio entre la agenda económica y las demandas de las provincias y sectores productivos.
Con este panorama, la definición sobre si habrá o no sesión dependerá de las negociaciones contrarreloj entre el oficialismo y los bloques dialoguistas. En caso de avanzar, el resultado marcará el pulso de la relación de fuerzas en el Congreso y el margen de maniobra del Gobierno para llevar adelante su programa de reformas económicas y regulatorias en los próximos meses.

