El furor de la serie colombiana llegó por primera vez al escenario porteño

NewsITe
El universo de La Reina del Flow salió de la pantalla y aterrizó por primera vez en un escenario argentino. El Movistar Arena de Buenos Aires fue el marco elegido para el desembarco del show en vivo de la exitosa serie colombiana, que reunió a cientos de fanáticos en la primera de las dos funciones programadas en la Ciudad.
La velada comenzó puntualmente a las 20 con la presentación de la cantante argentina Juli Obregón, encargada de abrir la noche. La artista calentó el ambiente con temas propios como “Una trampa” y “Deja Vú”, acompañada por tres bailarinas, y versiones de hits como “Levitating”, de Dua Lipa, y “¿Qué nos pasó?”, de Tini Stoessel. Antes de estrenar “Ojalá que no”, contó que se trata de una canción escrita en pleno desamor, pero con la esperanza de un nuevo comienzo.
Con producción conjunta de Caracol Televisión y Fénix Entertainment, el show de La Reina del Flow marcó el debut del formato en la Argentina, con una segunda fecha prevista para este martes en el mismo estadio. La propuesta busca trasladar al vivo el universo musical y narrativo que conquistó audiencias en Latinoamérica y Europa.
Charly Flow, Yeimy y un setlist cargado de hits
El elenco principal encabezó la noche con Carlos Torres en la piel de Charly Flow, acompañado por Juan Manuel Restrepo, Kevin Bury, Juan Palau y Jay Torres. La gran figura invitada fue Carolina Ramírez, quien volvió a transformarse en Yeimy Montoya ante el público argentino.
Antes de salir a escena, una selección de imágenes de la tira reavivó la nostalgia y preparó el clima. Ya en el escenario, Torres encendió el estadio: pidió “una bulla muy grande de los verdaderos fanáticos” y prometió “puro flow para pasarla carbón” antes de presentar a su “princesa”, en referencia al personaje de Yeimy.
Con brillos celestes y blancos en el peinado, Ramírez reafirmó su afecto por el país y se metió de lleno en el personaje. “Esta canción la escribí cuando estaba en la cárcel”, introdujo antes de interpretar “Depredador”. Luego llegó el turno de “Perdóname”, en un ida y vuelta emotivo con Charly.
Mensajes de gratitud, diversidad y sueños cumplidos
Uno de los momentos más intensos de la noche se dio cuando Carolina Ramírez tomó el micrófono para agradecer al público local. La actriz subrayó el rol de los fans argentinos en el sostenimiento del éxito de la serie y en su propia carrera, destacando que sin ese apoyo no hubiera tenido la fuerza para perseguir sus metas.
“Sean lo que sean, sean lo que quieran, pero sean lo que son. Y nunca dejen de luchar por sus sueños, porque se hacen realidad, créanme”, expresó la artista, dedicando el mensaje a “todas las reinas y reyes del flow de Argentina entero”.
El show continuó con Juan Manuel Restrepo, el popular “Pez Koi”, al frente de “Perdiendo el tiempo” y “El Niño”. A lo largo de la noche sonaron algunas de las canciones más recordadas de la serie, entre ellas “Reflejo”, “Fénix”, “Que arda el fuego”, “Mi destino”, “Cambios”, “La bombonera”, “Familia”, “Puro Flow”, “Venimos del Dembow” y “Bendecido”.
La puesta en escena combinó momentos íntimos, con baladas y clips de la ficción —como el pasaje dedicado a “Alma”—, con estallidos de reggaetón y rap que pusieron al público de pie. A la potencia vocal se sumó una coreografía exigente, que los intérpretes sostuvieron durante todo el espectáculo, mostrando una versatilidad poco frecuente en los shows tradicionales.
Un cierre a pura bandera y expectativa por la segunda función
Hacia el final, los artistas desplegaron una bandera argentina y agradecieron el cariño recibido en esta nueva visita al país, tras presentarse en otros escenarios de Latinoamérica y Europa. La jornada incluyó también la participación de Yoni Trejos, presentado “directo desde Puerto Rico”, quien hizo vibrar al estadio con “Que arda el fuego” y “Calentura”.
La llegada del elenco ya había generado revuelo desde el domingo, cuando Carlos Torres aterrizó en el Aeroparque Jorge Newbery y fue recibido por fans que lo esperaban para conseguir una foto y un saludo. Con una segunda noche por delante, el fenómeno de La Reina del Flow confirma que su impacto trasciende la ficción y se consolida en vivo frente al público argentino.

